Si el recuento de la historia nos previniera de lo que sucederá a continuación, perderíamos el significado de la sorpresa, y si los susurros del viento nos anticiparan lo que sigue en el próximo camino, puede ser que ni siquiera nos atreviéramos a darlo, o correríamos para alcanzarlo más rápido.Escucho el viento dialogar con las hojas de los árboles, distinto a como lo hacían durante la primavera. Su charla es más cercana, menos irritable que hace unas semanas, y se asemeja a los sueños que acompañan mis veladas.
El frío de esta habitación, extingue mis ganas de dormir, pero el interior de mis venas, anticipa que me he cansado, que me he emocionado, que me he preocupado y preguntado varias veces durante el día.
Menos minutos puede ser, aunque hay recuerdos que nos hacen afirmar, que todo puede pasar, pero nada nos sucederá porque nos hacen fuertes.
Les dejo chance, una canción que escuché recién unas semanas. En ese momento comprendí y decidí vivir… me recuerda un rostro y las manos de un SER que deambula muy cerca de mi…












