“Mi biblioteca —miles de volúmenes que me propongo leer— crece diez veces más rápido de lo que puedo leer. He intentado hacerla crecer para que sea como un universo en el cual encuentre todo. Pero este universo crece de manera caótica y vertiginosa. Se encuentra en una expansión constante, siento su crecimiento en mi propio cuerpo. Todo libro nuevo que coloco en sus estantes provoca una pequeña catástrofe universal. Sólo cuando los libros nuevos parecen ordenarse entre los otros, y por un momento desaparecen, vuelve la quietud”.Este aforismo de Elías Díaz Canetti, me remite a lo que sucede en cada ente que deambula por las calles, con sus múltiples pensamientos a la vez, postrados ahí, incrementados con el paso de los días, implotando y a la vez, cediendo a la calma, sólo de vez en cuanto, porque vuelve la hecatombe a hacerlos presa, como un proceso cíclico, como el de esta dimensión de esencias sensitivas, que prefieren ocultarse.
He leído en este mes: “Ciudades desiertas” de José Agustín y en proceso la biografía de Freud, “El escepticismo de un romántico”, aunque hoy por la mañana, retomé a Juan Rulfo y su “Pedro Páramo”, Roberto me ha hablado mucho acerca de la historia, pero enfocada desde un ángulo distinto al que yo concebí en su momento, – esta será la tercera ocasión que lo leo -. Luego pasé a dar un vistazo a la librería y me encontré con “El tercer hombre” de Graham Greene… ¿qué otros me recomiendan?.
Crece la lista de títulos que tengo que adquirir...
1 comentario:
Te sugiero LA VIDA BREVE, de Juan Carlos Onetti; es una novela para leer con detenimiento. Es profunda, rica, te moverá el piso.
Abrazo!
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