julio 02, 2009

Uno…

*:Alter - Focus:*

Después de los sueños, el primer parpadeo para reconocer el entorno le provocaba más arenitas en los ojos y le impedían voltear a los filos de luz que se colaban a través de su ventana a la primera que salta al corroborar que su corazón perdido late, constante, sin ritmo, pero ahí insiste en estar vivo.

Ahí, en el marco que la avienta a la “realidad”, las golondrinas seguían esperando en el cable de luz, con su canto agudo y reverberante, oscuras y tan ciegas con reconocimiento de su entorno, le daban la bienvenida al siguiente aleteo, al inevitable, en medio de sus suspiros temerosos.

Entre el vacío de sus sombras, y la luz saturada de colores, replego su columna en la pared para sentirse en tierra, del otro lado la miraban.



Hace tiempo que no escuchaba Perdón de Pambo que a un trío de hadas les permitía una catarsis en algún momento y lugar, ahora es una oda al recuerdo.

2 comentarios:

Makako dijo...

tus cuentos cortos que tando añoro, tan way y tan tuyos, pero ahora en tus elecciones nos dejaste medios olvidados, pero siempre recompensas preciosa.

Ana Soria dijo...

Hola primito adorado, ya te imaginarás como he andando que ni siquiera he escuchado el teléfono para contestarte en la madrugadas de luna jajaja, he caído rendida en mi cama de los sueños lúcidos. Espero verte pronto, ya vienen las vacaciones, tengo enemil cosas que contarte. Gracias por no perdete.