Columna Sin reticencias
Publicada en El Periódico El Corregidor
Julio 10, 2009
Por Ana SoriaNo quisiera decirlo, pero “se los dijimos”, los ciudadanos anticipábamos una transformación en la entidad, pero hubo oídos sordos, y hasta el final, cuando los números no favorecían, los ojos se llenaron de desconcierto y la desesperación ya no contribuía a nada.
Más desconcierto causaron los intentos por “comprar las almas”, a pesar de que siempre se deslindaron de una acción similar. El partido no estuvo enterado o quizás no quiso intervenir en acciones que emprendió el Estado.
El gran daño que buscan de los resultados electorales, la tienen en las cúpulas de la función pública, en las decisiones que le dejaron al poderoso, a pesar de decirse demócratas, una persona, él, decidió por la mayoría, a pesar de los votos, su influencia era la sombra a la que temían todos.
Y hoy, los lamentos se escuchan en los recovecos de sus casas de campaña, cuando empiezan a recoger los remanente propagandísticos, y el espíritu de Goebbels siguiéndolos para explicarles que las prácticas de la Alemania Nazi en la segunda guerra mundial, ya no aplican en una sociedad que requiere de una re-conceptualización de la historia y de su alma.
Y fueron los ciudadanos los que resolvieron la elección, con los votos a favor o en contra, e incluso los nulos jugaron en la definición. La gran lección, no es que haya ganado o perdido uno u otro partido, sino que las personas han visto en el sufragio la continuidad o la eliminación de los gobernantes, así que ya no hay disposición para seguirlos aguantando.

Trabajan, dan resultados o simplemente los eliminamos…
Es un paso, que no lo es todo y mucho menos debe ganar la emoción de haber logrado sacar a quienes se gobernaron para sí en vez de los ciudadanos, y si bien, aún no se ha sabido de lo mucho que hay detrás de los archivos a candado, el tiempo –como se ha demostrado- permitirá que al menos sus ecos acongojados fluyan a los oídos de los justos.
Sí, nada tontos, ahora si van a regresar a preguntarle a los ciudadanos por qué no refrendaron su confianza a quienes sólo doce años mantuvieron el poder, to late, ¿no creen? Aunque la benevolencia siempre implica oportunidades que no sé si en este caso aplique que se las merecen.
Oportunidades que no desaprovecharán los recién llegados, quienes han anticipado que desde las calles ejercerán el gobierno, quienes quieren ser amigos, quienes quieren ser honestos, pero como le he dicho a varios ganadores: solo ponte el traje, pero no cambies la visión de ir desde el ras, desde dónde se alcanza a percibir el desorden con el que se encontrarán.
Y desde ahí no subir a la nube, para ver al pueblo desde un avión de viaje, detrás de la cortina de la oficina, o con la mirada evasiva constante de no darse cuenta de que el poder se va de las manos por justicia divina.
Ojala la experiencia de quienes están haciendo sus maletas, implique a quien piensan en desempacar, que no se les permita olvide, de que es la gente la que sabe decir hacia donde debe
dirigirse el Estado, que las estrategias las saben ustedes, pero sólo como representantes.
Insisto, una sociedad tan generosa como la de Querétaro, en medio de una crisis política, económica y de valores, volvió a creer y confiar, no merece ser defraudada, porque cada falla será recordada, los 170 programas de gobierno están enlistados y esperamos palomearlos y no tacharlos, decepcionados y hartos.
Nos leemos en la siguiente.
anna_sori@hotmail.com
Más desconcierto causaron los intentos por “comprar las almas”, a pesar de que siempre se deslindaron de una acción similar. El partido no estuvo enterado o quizás no quiso intervenir en acciones que emprendió el Estado.
El gran daño que buscan de los resultados electorales, la tienen en las cúpulas de la función pública, en las decisiones que le dejaron al poderoso, a pesar de decirse demócratas, una persona, él, decidió por la mayoría, a pesar de los votos, su influencia era la sombra a la que temían todos.
Y hoy, los lamentos se escuchan en los recovecos de sus casas de campaña, cuando empiezan a recoger los remanente propagandísticos, y el espíritu de Goebbels siguiéndolos para explicarles que las prácticas de la Alemania Nazi en la segunda guerra mundial, ya no aplican en una sociedad que requiere de una re-conceptualización de la historia y de su alma.Y fueron los ciudadanos los que resolvieron la elección, con los votos a favor o en contra, e incluso los nulos jugaron en la definición. La gran lección, no es que haya ganado o perdido uno u otro partido, sino que las personas han visto en el sufragio la continuidad o la eliminación de los gobernantes, así que ya no hay disposición para seguirlos aguantando.

Trabajan, dan resultados o simplemente los eliminamos…
Es un paso, que no lo es todo y mucho menos debe ganar la emoción de haber logrado sacar a quienes se gobernaron para sí en vez de los ciudadanos, y si bien, aún no se ha sabido de lo mucho que hay detrás de los archivos a candado, el tiempo –como se ha demostrado- permitirá que al menos sus ecos acongojados fluyan a los oídos de los justos.
Sí, nada tontos, ahora si van a regresar a preguntarle a los ciudadanos por qué no refrendaron su confianza a quienes sólo doce años mantuvieron el poder, to late, ¿no creen? Aunque la benevolencia siempre implica oportunidades que no sé si en este caso aplique que se las merecen.
Oportunidades que no desaprovecharán los recién llegados, quienes han anticipado que desde las calles ejercerán el gobierno, quienes quieren ser amigos, quienes quieren ser honestos, pero como le he dicho a varios ganadores: solo ponte el traje, pero no cambies la visión de ir desde el ras, desde dónde se alcanza a percibir el desorden con el que se encontrarán.Y desde ahí no subir a la nube, para ver al pueblo desde un avión de viaje, detrás de la cortina de la oficina, o con la mirada evasiva constante de no darse cuenta de que el poder se va de las manos por justicia divina.
Ojala la experiencia de quienes están haciendo sus maletas, implique a quien piensan en desempacar, que no se les permita olvide, de que es la gente la que sabe decir hacia donde debe
dirigirse el Estado, que las estrategias las saben ustedes, pero sólo como representantes.Insisto, una sociedad tan generosa como la de Querétaro, en medio de una crisis política, económica y de valores, volvió a creer y confiar, no merece ser defraudada, porque cada falla será recordada, los 170 programas de gobierno están enlistados y esperamos palomearlos y no tacharlos, decepcionados y hartos.
Nos leemos en la siguiente.
anna_sori@hotmail.com
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