noviembre 04, 2007

Busco explicaciones...

*:Alter - Focus:*

Aunque se conciba de manera contraria, ante el misterio y temor, la muerte al final es la realidad “más real” de los humanos, pues es el momento en que sentimos la separación definitiva.

Quizás desde esta vertiente, es donde surgen las creencias en la prolongación de la existencia en “las reencarnaciones”, aunque nadie hasta ahora puede comprobar que existe una inmortalidad del alma.

Cierto es que cuando nos enfrentamos al escenario de “las muertes definitivas”, no se asume del todo dicha pérdida, queda el vacío físico y emocional, e incluso ellos – nuestros muertos -, se llevan también parte de nosotros.

Los mexicanos siempre se han caracterizado por reírse de la muerte, es una tradición histórica que no se ha perdido, pero esto refleja una reacción contraria: “la negación”, ahí están de muestra la conjugación en rima de las calaveras, o los motes de ella: “”calaca, huesuda”.

Desde una vertiente psicológica, Freud habla de de los extremos en los sentimientos que se genera en las personas ante el escenario de pérdida: el amor y odio / vida y muerte -. Platón afirmó que la filosofía es una meditación de la muerte. Toda vida filosófica, escribió después Cicerón, es una commentatio mortis. Veinte siglos después Santayana dijo que “una buena manera de probar el calibre de una filosofía es preguntar lo que piensa acerca de la muerte”.

El significado del desaparecer físico, se ha visto en dos concepciones, el morir por analogía con la desintegración de lo inorgánico y aplica esta desintegración a la muerte del hombre, y otra, en cambio, que concibe inclusive toda cesación por analogía con la muerte humana.

Este querer entender esta parte de la existencia hacia la inexistencia – física -, ha generado varios estudios, lo que ha implicado que la muerte se convierta en un fenómeno social y natural.

El existencialismo desde antaño, hasta Sartre, “se pensó para explicarle al hombre la importancia de la elección y también para liberarlo, aclarándosela, del peso de responsabilidad que ésta conlleva. Porque esta bien claro que sin elección no se existe y se existe, casi que exclusivamente, para elegir”.

Por si misma, la existencia “es una elección”,. El ser se hace, se elige, por tanto, la conclusión es que “elegimos todo lo que somos, y somos eso que elegimos; y eso que elegimos lo elegimos creándolo, no escogiéndolo dentro de un juego ya dado de posibles”.

El existencialismo afirma categóricamente que el hombre es un ser en situación, es decir, es un ser cuya relación con lo circundante lo amarra y lo compromete. Es un ser comprometido. Su situación tiene límites inviolables los cuales no puede transgredir.

Para Heidegger, existir es ser para la muerte. Está confirmándonos que la aventura humana, llegada a su límite de la muerte, sólo conduce a la nada. Y no únicamente al hombre sino también a sus proyectos y a su historia.

























Fotos: Ana Soria - En el Museo de la Muerte ubicado en el municipio de San Juan del Río Querétaro -.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Este acercamiento a la muerte, y esta reflexión filosófica acerca de ella, habla de que has superado esa barrera que tenías al respecto. No dejas de buscar respuestas y eso es un paso siempre hacia el conocimiento. Voy a ampliar algunas de estas fotos que registraste para colocarlas en la galería, los madrileños tienen que ver tu trabajo y ojalá y un día nos complazcas con una exposición, como ya lo hemos platicado. En diciembre lo acordamos cuando estemos de visita por Querétaro, mientras tanto saludos desde Madrid.

Anónimo dijo...

¡Fuiste a San Juan del Río al museo de la muerte y disfrutaste de un concurso de plañideras! Gracias por seguir publicando artículos tan interesantes. Me gusta mucho seguir lo que pasa en México en general y en Querétaro en particular a través de lo que escribes.

Un abrazo.