noviembre 17, 2007

Frecuencias audiovisules…

*:Alter - Focus:*

La noche era inquieta, el viento azotaba las ramas de los árboles y se colaba por las comisuras de las puertas que ante los años, se han despegado de sus tornillos y también crujían a su ritmo.

La estancia estaba helada, los ecos se intensificaban hasta balbucear frases en la nada, justo a la altura del cuello se percibían los zuzurros.

Al voltear nada, la oscuridad sombreaba algunas figuras no conocidas.

Se trasladaron al espacio onírico como quimeras, le provocaron un vacío en el pecho, pues al despertar, encontró su brazo derecho oprimiéndolo a manera de abrazo.

Pero cuando sus ojos voltearon a su derecha, reencontró unos algodones en la ventana del cosmos, la plantaron en la realidad.

La mañana tenía un atuendo gélido, el cuerpo no quería salir de entre las sábanas, pero tuvo que hacerlo, el deber llamaba a la puerta de la conciencia, entonces su epidermis pasó del tono rosado al morado, como un pedazo de carne en el refrigerador, pero bajo las gotas de la regadera ardiente y vaporosa, devolvió a su cuerpo el movimiento normal y su tono se dibujó en tonos naturales.

Los inciensos difuminándose entre el vaho, la perfurmaron en preparación al vuelo diario, en la habitación donde dicen que se encuentra la realidad, que concibe tan incongruente, tan inesperada, tan decadente, tan llena de ruidos estridentes y también armónicos.

Fotos: Ana Soria

1 comentario:

Anónimo dijo...

Esa si que es una ventana al cielo. ¿Es en tu nueva casa?