La realidad en duda, a veces palpable, atinada. Otras, una sombra impide focalizarle. El tic-tac pixelea la memoria, los archivos se diluyen encerrados entre la lata que se abre y cierra. Entre el ideal y lo concreto, hay una distancia sin puentes, sin caminos que converjan. Algunas veces se tiende a la realización de los sueños, pero llega el momento de cruzar al lago pantanoso de lo preciso. Y ahí, en la humedad del trayecto, se desechan las células donde habita la fe. Pesará menos ese arriesgue platónico de priorizar-razonar.Para restarle energía a mi crisis profesional, hay les dejo El infierno de la prensa.
1 comentario:
Desertar al ejercicio del periodismo, puede ser un error para lograr un cambio esencial en el gremio. Me atrevo a respaldar tu trabajo y afirmar que eres una chingona, por eso es que mantienes el estandarte de lucha. Nena, sólo puedo enviarte una frase que resume el enfoque que me parece tienes que darle a esa crisis profesional, no te veo afuera asesorando en imagen a un mentiroso, desde conoce estas comprometida con la verdad, así que no te detengas, escucha a Raymundo Riva Palacio.
“Al periodista no le importa que el mundo no quiera saber, que los censores duerman con un ojo cerrado y un puñal en la mano, que la buena marcha del orden requiera un espeso equilibrio entre la ocultación y la propaganda. El periodismo está ahí para contar lo que pasa, y lo demás lo tiene sin cuidado”.
Piensa ojerosa. No desesperes. Me sigues debiendo un espacio en tu agenda para un té.
Publicar un comentario