Ayer llegué con la lágrima incrustada en mis pupilas, pero consideré que no era para tanto, que tal vez con el tiempo la labor del periodista será una plataforma reconocida y que es cuestión de tiempo. No es así, compruebo que las cosas no cambiarán, y que el principal enemigo lo tenemos en casa, cuando el ejercicio es considerado un buen negocio por los dueños del billete. Así que por mucho que los periodistas resulten ser centro neurálgico de un medio de comunicación, la información se maneja en base a intereses.
Pinche idealismo del que no me quiero despegar, porque cuando a uno le quitan lo poco en lo que cree, lo instalan en el punto de partida del laberinto, y encontrar las verdades resulta más complejo a cada boomerang.
Hoy encontré esta nota recortada en el periódico para el que escribo. Parece que las broncas con el Estado implica tener información de bajo perfil, pero no lo comprendo y no quiero hacerlo, porque significaría tener que mentir, porque noticias a medias es un vil engaño.Mi nota recortada fue considerada en Periodistas en línea.
Ana Soria
No se ha encontrado la ruta para sacar del rezago a la iniciativa de Ley de Protección a los Periodistas en la LX Legislatura Federal, cuando este ejercicio es considerado de alto riesgo a nivel global. En México se atribuyen los ataques a periodistas, a la delincuencia organizada y al Estado.
México cerró la estadística 2008 con ocho periodistas muertos y cinco desaparecidos. De acuerdo al Instituto Internacional de la Prensa (IPI), es el país más peligroso para ejercer esta profesión en Latinoamérica, en primer lugar está Irak, una nación en guerra. Y la suma avanza en 2009, Reporteros Sin Fronteras llevan un registro de seis decesos.
Pese a los escenarios, no se puede esperar nada de las autoridades en materia legislativa. La protección de los periodistas debe surgir desde la unidad por la causa por parte de los empresarios de los medios de comunicación, o en su caso, de los propios reporteros, señaló la directora del Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo A.C. (CCPNP), Amor Lajud Rivero en su visita por Querétaro. “A nivel ley escrita puedes esperar lo que dice, que se ejecute como tal. Desgraciadamente depende de las personas, y no se espera nada porque no están haciendo nada. Son los medios de comunicación por un lado los que deben de empezar a observarlo y unirse entre ellos mismos, con todo y que sean empresas competidoras, competirse con el fin del periodismo… el que (los periodistas) en la batalla diaria se unan de una forma u otra para protegerse entre compañeros, porque desgraciadamente existe la competencia de empresas”.
La autocensura la consideró necesaria en casos de protección de los propios periodistas, como en investigaciones relacionadas con el narcotráfico o de índole federal. Del periodo 2000 al 2007, se atribuyen al crimen organizado entre 40 y 63 muertes. Ninguna ha sido esclarecida. “El 40 por ciento de las agresiones a periodistas son perpretradas por gente del Estado, es una estadística que sacó artículo 19… y Reporteros sin Fronteras en marzo del año pasado. Del 2000 al 2007, la Fiscalía reconoce 40 periodistas muertos, las mismas ONG establecen 63, hay una diferencia de 23 con un órgano que de los 40 no ha resuelto ninguno”.
Desde el CCPNP, se conformará una campaña “más agresiva” de denuncia pública de las agresiones al gremio periodístico –aproximadamente en el segundo semestre del año-, a manera de responder “de manera pacífica”. El registro de participantes para el premio nacional de periodismo, se cerrará el 28 de febrero, las bases están disponibles en www.pnp.org.mx. Destacan entre los miembros del jurado: Denise Dresser Guerra, Javier Corral Jurado, Miguel Bonasso Vicario, Jorge Zarza Pineda, Arcelia Becerra, entre otros.
Cuando cansancio y la deserción apremia, siempre hay un lugar común en donde se encuentra alivio. Les dejo a Carmen Aristegui:
El arte de informar
El Estado no da garantías
La mujer y el periodismo
El Interés general
Pronunciamiento de Artículo 19: Piden poner en marcha programa de protección a periodistas.
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