Entre el no entender de esta vida rara, prefiero el libro de filosofía que comencé a leer, a pensar y actuar como Sócrates a quienes todos subestimaban, porque les hacía creer que no sabía nada. Me ha regalado algunas respuestas, pero me ha llevado a cuestionar más.
En esta relectura del desmenuzamiento del devenir del ser humano, me quedo con esos filósofos que llevan a indagar la nada para llegar a un todo que se desestructura nuevamente.
Definitivamente con los políticos prefiero una distancia bien marcada, en esta tarea diaria de cubrir la polaca queretana, de la que por cierto he comenzado a fastidiarme un poco, no por ellos, sino por el discurso que se desata en la antesala electoral.
Son tan románticos, pero poco concretos, según misteriosos, sin embargo evidentes. Divos a más no poder, algunos inteligentes, otros astutos y los más, grises con suerte.
¿A dónde van sus objetivos?, la pregunta de la repuesta inmediata, pues claro que al ¡inchi poder!, vaya, no creo que haya algo bueno que descubrir en ellos, mejor me voy a casa a seguir leyendo a los soñadores-intelectuales.
Comienza el mes dos. Me llevo algunos momentos del mes uno, a mi cajita del “no me acuerdo”, ¡ops, caraaaajooooooo!.
Les dejo este poema de Jaime Sabines: Los amorosos. Para esta noche exquisitamente helada.
En esta relectura del desmenuzamiento del devenir del ser humano, me quedo con esos filósofos que llevan a indagar la nada para llegar a un todo que se desestructura nuevamente.
Definitivamente con los políticos prefiero una distancia bien marcada, en esta tarea diaria de cubrir la polaca queretana, de la que por cierto he comenzado a fastidiarme un poco, no por ellos, sino por el discurso que se desata en la antesala electoral.Son tan románticos, pero poco concretos, según misteriosos, sin embargo evidentes. Divos a más no poder, algunos inteligentes, otros astutos y los más, grises con suerte.
¿A dónde van sus objetivos?, la pregunta de la repuesta inmediata, pues claro que al ¡inchi poder!, vaya, no creo que haya algo bueno que descubrir en ellos, mejor me voy a casa a seguir leyendo a los soñadores-intelectuales.
Comienza el mes dos. Me llevo algunos momentos del mes uno, a mi cajita del “no me acuerdo”, ¡ops, caraaaajooooooo!.
Les dejo este poema de Jaime Sabines: Los amorosos. Para esta noche exquisitamente helada.
2 comentarios:
La locura de tus pensamientos ha vuelto a la marcha, como las fotografías que enviaste entre el blanco y el negro que tanto adoras, deberías escanearlas para que las muestres aquí. Esa cámara te devolvió algo que se llevó una sombra de sobra, que me alegra se haya ido, porque hay otro ritmo en lo que dices, haces, lo que registras con la lente de tu olympus y el cuento que acabo de terminar de leer. No escondas tus letras prima, no te escondas como Sócrates, tu eres luz, te será imposible. Espero las fotos del siguiente rollo.
¿Quién te dijo que me escondo Mak?, ¿quien te dijo que recuerdo a esa "sombra de sobra"?. Ha pasado tiempo desde esa etapa extraña que mandé en una lata a otra dimensión y mis pasos están muy adelantados a esa ruta que va justamente en el sentido opuesto de la mía. Estoy tranquila, no te preocupes, me preparo para irme nuevamente, aún no sé a donde, pero en el segundo semestre del 09 tendré la certeza, aquí ya hice todo lo que tenía que hacer, así que ha sido benéfico no generar ningún arraigo en mi tierra, así no me pesará partir con mi luz a iluminar otros espacios que no me conocen y que no he conocido. La fotografía es la historia contada en fragmentos y me parece intenso dejar inmóviles perpetuamente la vibración de los segundos, pero extraño que lo compartas conmigo, así que lo que más me resta es compartirte algunas locuras de mis pensamientos con mis cuentos llenos de espirales como los de Jaques Derrida ¿te acuerdas?. Ahora Sócrates me nutre como no tienes una idea, estoy releyendo el libro viejito aquel que empezaba y soltaba porque de plano no entendía jajaja, pero ahora estoy complacida con que sea mi amante de letras y respiros nocturnos. Tengo tanto que contarte después de mi silencio prolongado, tengo que contarte tanto. Desde aquí hasta Madrid un abrazo de alas libres.
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