enero 25, 2008

A la memoria de mi abuelo...

*:Alter - Focus:*

Sin reticencias...
Periódico El Corregidor

Sus manos grandes araban la tierra próspera de un campo verde. Lo que sembraba, se cosechaba y la bodega aledaña a la cocina estaba repleta de maíz, el corral con ganado adornaba los pastizales también.

Los granos yacían en el piso o apilados en costales para su venta al pueblo que le veía partir todas las mañanas, antes de que saliera el sol. Regresaba por la tarde y mientras comía, escuchaba la risa de sus nietos jugando en aquella bodega entre el maíz.

Pasaron los años, el abuelo con más líneas en su piel curtida y dañada por el sol, miraba como cada día ese campo se volvía sombrío, la bodega a vaciar y los bolsillos con menos monedas para sobrevivir.

Sus nietos tuvieron que partir "al norte" con sus hijos, la prosperidad en esa tierra, no fue más posible para ninguno, entonces emprendieron su futuro lejos de casa y detrás la mayoría de los hombres de las familias.

Todos los meses sin falta, llegaban los billetes verdes para el sustento de la madre y sus hijos, que una vez crecidos, optaban por cruzar la frontera por el desierto para llegar "del otro lado" y posteriormente, las mujeres repetían la hazaña para reunirse con los suyos.

Ese pueblo parece la Comala descrita por Juan Rulfo en su obra Pedro Páramo. Se escuchan el paso de algunas siluetas femeninas, pero el ruido del silencio, es aún más intenso y las ensombrece.

Un pueblo fantasma, es el escenario de varios puntos del país, donde la producción del campo se ha visto afectada por falta de apoyo para crear proyectos productivos, cuando el 25 por ciento de la población nacional son campesinos.

El auxilio de las administraciones de gobierno, han resultado un paliativo que solamente ha fomentado la migración, pues han entendido desde su necesidad, que no es real bajo ese tipo de esquemas, que México es "el cuerno de la abundancia", pese a contar con una territorio con climas ideales para la fertilidad de su tierra.

Han pasado más de una década, desde que México firmó el Tratado Comercial del Libre Comercio y la situación de los campesinos no ha tenido un efecto positivo, existe una gran diferencia en la competencia que tienen que enfrentar con otras tierras, a las que sin medida se ha apoyado con programas eficientes, que han derivado en frutos.

Mientras los mexicanos, ante el rezago en la materia, siguen emigrando. Los que han permanecido, están en contra de la apertura del TLCAN, y han solicitado se revise y en su caso, actualice a la realidad, sin embargo, su solicitud no ha hecho eco.

Parece que no ha quedado claro que el campo, no es sólo la zona verde que a lo lejos se ve, son familias enteras las que dependen de su productividad, pero no ha habido la intención de generar arraigo, más sí, la desarticulación de los hogares. ¿Cuántas historias similares?.

No hay apuestas, ni garantías para mejorar las condiciones de la tierra de los campesinos, ni tampoco, que dentro de pocas semanas, se dé apertura del TLCAN, a pesar de las afectaciones que esto generará aún más, a ese campo que parece que ha fenecido en México.

Hay más por decir... nos leemos en la siguiente

Fotos: Ana Soria - La primera luna llena del año. Un 22 de enero con un clima extraño, hacía frío y amaneció con una calidez intensa que nos hizo olvidarnos un poco del agradable invierno, para antelarnos que nos espera en la agobiante temporada "primavera - verano" -.

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