En este momento sólo puedo decir que mis neuronas están hasta la madre, y que el ánimo reporteril decrece.¿Quién le dijo a los funcionarios públicos que tenemos que hablar bien de ellos?, es más, ¿de dónde carajos asumen que por entrevistarlos tenemos que hacerles caravanas?.
Si la ausencia de ese trato es motivo para que califiquen a todos los medios de comunicación como “pinches”, pues que poco criterio tienen en su cerebro, mejor hablemos de particularidades, porque no negaré que las hay.
Ahora resulta que hasta el Vaticano se mete con el gremio, al menos eso me dijo un cura – que no es mi admirado y respetado Padre Morales -. Según él, el actual Papa ha considerado que los medios estamos “para evangelizar a los pueblos”, pero que sólo nos dedicamos a crear escenarios ficticios.
Puede ser en algunos casos… sin embargo, evangelizar, ¿perrrrrrrrdón?, eso es tarea de los monitos de sotana, ¿nosotros qué?… más bien, la responsabilidad de quienes ejercemos esta profesión es informar oportuna, verazmente, y además educar – aunque esto último de pronto lo pierdan de vista los dueños de las empresas y que lo anterior parezca más un slogan mercadológico -.Sé por ende, que la información ahora se vende, es decir, lo que informas debe causar cierto impacto que implique que el mercado te consuma, por ello, se ha dado realce a la nota trivial de accidentes, peleas, muertes o de chismes, incluso los dimes y diretes de la clase política.
¿Hacia donde van los medios?… ¿qué estoy haciendo yo?… esas son las preguntas que habitan mi juicio en los últimos días. No encuentro la respuesta, y mientas tanto, la inspiración decrece, la creatividad y las ganas se van de paso.Ya no somos “medios” de conducto para la sociedad, más bien los engranajes de una empresa – y conceptualizo con optimismo por no decir que sólo somos abejas obreras -. Resulta que hay cosas que es mejor no preguntar porque resultan impublicables, nos están restando la capacidad crítica de las ventanas a las que nos asomamos para contar lo que sucede.
Más que mentir, se omite información, ¿autocensura?, o ¿solamente una cinta de aislar pegagosa que colocan en nuestros ojos, labios y manos, cuando nuestras osadas letras implican revelar los secretos públicos de alguien?, ¿o carencia de proactividad de los periodistas?, ¿nos conformamos?, ¿nos preparamos?, ¿somos profesionales?, ¿o es que quizás el enfrentarnos a no poder decir inconscientemente nos limita?, ¿qué es lo que pasa?.
Me estoy cansando de ser y no, parte de todo esto… es más ¿por qué chingados lo estoy permitiendo?.
Han llegado tres hadas catatónicas a casa. Ellas revolotearán en la habitación conmigo, en un momento en el que mi espacio está carente de sentido.
2 comentarios:
agobiadanita?, pasajero?, crónico?, buscándote?. Cualquiera que sea la respuesta incluso sino es atinado mi presentimiento, espero que lo superes. No es sencillo, pero estoy segura que sabrás resolverlo sin tener que ceder a ese tipo de presiones.
charros!, no hagas caso, no hagas caso como dice la canción, el trabajo en mcm es mega complejo y lo sé por lo que me has contado, pero no te dejes, sé que no te dejas, ni si quiera te estas dejando, te conozco prima, así que ánimos elevados, como siempre eres tu, no quiero ver esos ojitos tristes, y menos cubiertos con esos lentes oscuros que sólo me demuestran lo triste que andas, ánimo wereja. No sé quien te tomó esa foto pero yo te tomo mejores.
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