Y aprendí que la felicidad es posibleaunque no sea permanente;
debes partir de mi
para que alcances el vuelo elevado,
más que el de un águila guerrera
que planea entre el viento celestial
buscando con visión aguda,
el sitio preciso
en donde evolucionar...
Continuaré navegando
entre la marea mudable
hasta perderme en el abismo
a causa propia
hasta diluir en agua salada
el nudo que desgarra
mi palpitar sentimental...
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