enero 26, 2009

Me-Ir…

*:Alter - Focus:*

Ese horizonte tenía un camino, la señalética marcaba un objetivo. Ahora, ese faro ni siquiera ha iluminado los ocasos del mar alterado. Llega el momento preciso para volar hacia otro rumbo, aunque no tenga dirección, aunque la incertidumbre recomiende quedarse en el mismo sitio, entre sus raíces profundas, complicadas para cortar. Pero resulta que la inmovilización atrofia la inspiración, las ganas de creer-dudar en esa búsqueda de respuestas reiteradas al azar de la vida. Un día amanece soleado, otro es gris, el siguiente es lluvioso y después caluroso. Hay quienes nacieron para perderse en el abismo de su alma, quienes saben la ruta exacta de su andar, quienes requieren soñar para hacer, quienes vagabundan y al final aciertan. Distintos, por alguna razón avanzamos en rumbos varios, las más, nos vamos y no volvemos a vernos, otras veces cuando la energía confabula nos encontramos, entre la maleza natural, entre el humo del tabaco, entre la música e incluso la poesía.

Mientras escucho Peces de Ciudad de Ana Belén...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Te leo triste. Mucho.