Una característica de nosotros, “los humanos” es ser evasivos ante la realidad, y preferimos nuevas cosas, en vez de solucionar lo que hemos dañado.Me encontré con el encabezado de una nota: “Todavía fascinados por la Luna. Cuatro décadas después de la primera visita, el satélite vuelve a interesar a científicos y políticos”, y entonces me enganchó.
Pensé en las respuestas a mis dudas, luego de que el astro de queso ha tenido un comportamiento misterioso, interesante. Ha cambiado su brillo, y sus formas son cada vez más atractivas.
Pero nada, hablaba de la disputa entre los norteamericanos y los chinos por analizarla e identificar si es posible habitarla. Me desconcertó saber que los científicos estén enfocados en buscar otro sitio para vivir.
¿Y la tierra qué?. Después de desgastar su forma natural por siglos, ahora en lo único que se piensa es en huir, en vez de idear enmiendas para todos los males que le hemos causado a nuestro pobre planeta.
No me imagino llegar a la luna a robarle su brillo, con lo que sabemos hacer: construir una vida cómoda para que nada nos cueste trabajo. Ni siquiera puedo visualizar a un auto vagando por su cuerpo blanquecino que quedará en-grisado.
Si los hombres no transformamos la actitud destructiva que hemos desarrollado, tendremos que ir cambiando de planeta cada vez que fenezca en el que habitamos, con la finalidad de sobrevivir como las cucarachas. Que decepción.
Los existenciales entonces, no tendrán más su brillo en la oscuridad para implotar…
1 comentario:
quieres la luna para ti sola verdad? je!
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