Columna Sin reticencias
Publicada en el Periódico El Corregidor
junio 20, 2008
Por Ana Soria
Lo que el hombre es, lo que el hombre produce…
Manuel García Morente
Manuel García Morente
Los mensajes políticos entrelineas, han dado inicio a otra batalla alterna por la contienda electoral 2009. Desde el año pasado, comenzaron los movimientos de los suspirantes para salir en la foto, pero es quien menos se desgasta, el que lleva la delantera, a menos que otra cosa suceda.El adelanto tan, pero tan a destiempo legal de los políticos en esta carrera, llama la atención. A penas se tomó posesión a las nuevas administraciones municipales – en 2006 -, y se comenzó a hablar de la sucesión en el Ejecutivo local, ¿porqué?.
¿No saben que hacer con el poder?, ¿aún en sus manos no han encontrado la estrategia para conservarlo a pesar de ellos mismos?, ¿la oposición no ha identificado como obtenerlo con trabajo de partido, más que con declaraciones momentáneas?, ¿son realmente oposición?.
Se advierte de una campaña negra, o guerra sucia – como quieran llamarle -, con el volanteo impreso y electrónico, no sé si lo sea, no hay un rostro que denuncie, aunque se presta a la suspicacia. Como parte de los medios, me ocupa saber si, ¿ya no confían en los medios de comunicación para decirlo?.
En esta escena de vacilación del ir y venir de los dos primeros panfletos, que pueden ser una muy buena nota de 8 columnas, surge la responsabilidad que se deberá tener para tomar como cierto, lo que hasta ahora se ha distribuido como una verdad sin nombre.
¿Quién dice qué?, es la primera pregunta que debemos responder para dar valor a “los dichos”, porque sino existe, tendremos que desenmascarar para informar, como lo advierte Vicente Leñero, “el periodismo pervierte su función cuando tergiversa, cuando miente, cuando negocia y cuando escamotea información”.El periodista Federico Campell, expone en corto el límite, cuando indica que en el periodismo se vale todo, “menos la mala fe”, una acción que puede disfrazarse como veraz ,cuando el interés se centra en el impacto informativo.
Lo cierto es que delimita que, “el periodista no es juez ni tiene por qué copiar pruebas para establecer la verdad técnica. Su trabajo consiste incluso en dar cuentas de las fantasías populares aunque el poder las considere conspiracionistas”.
Esta no es una columna de ética, sólo de reflexión para seguir indagando con varios colegas, cuál deberá ser el actuar en esta escena política, en la que nos mantenemos en la pálida esquina de los salones donde conviven los políticos, desde donde observamos sus ansias por el poder y sus múltiples traiciones.

Me gusta la reflexión de Raymundo Riva Palacio, cuando plantea una guía diaria para los periodistas, “no sólo significa permanecer ajeno a los circuitos de la corrupción que plagan al periodismo mexicano, además implica responsabilidad para con los receptores de la información y escrupulosidad y rigor en el trabajo”.
Lo que sigue en este año y menos de un mes, para el proceso electoral, no será nada sencillo, primero para los partidos, luego para los medios, porque habrá un exceso informativo para recortar.
¿Qué decir, y que no?, los trascendidos, los juicios de valor han plagado las noticias, se han convertido lamentablemente en la mayoría de los casos, en el vehículo de ser y de vender.
Nos leemos en la siguiente…
Comentarios: anna_sori@hotmail.com
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