Desde que nací, hasta el día de hoy, crecí en la misma casa, y por lo menos en los últimos 15 años, deambulé por la misma habitación, rodeada de comodidades y sin preocuparme porque podía suceder al día siguiente, finalmente estaba en casa con mis pás, mis hermanos – solteros -, y de repente toda la “banda guerrosa”, cuando mis otros hermanos casados, llegaban con mis sobrinos a darle otra entonación a los ecos de esa casa enorme, llena de plantas y de escaleras por donde subir y bajar corriendo del diario, siempre se escuchaban las resonancias de la infancia, cuando los 9 estábamos en ese inmueble de 3 pisos.
Ahora, tengo un nuevo hogar, pequeño, cálido, tranquilo, bonito. Me enfrento al escenario “de no tener nada”. Me tengo a mí misma y me basta, pero me refiero a que ya no llevé conmigo esa cama donde soñé, lloré, escribí, dibujé y resolví mis exámenes mientras dormitaba, ahora tengo un piso brillante que espera otro colchón en donde comenzar a crear otras escenas para la vida independiente. Tengo mis manos vacías, pero son suficiente para proveerme de lo necesario.
Salí de casa de mis papás, con el corazón en la garganta, con muchas lágrimas contenidas mientras ellos vibraban nostalgia con mi partida – aunque lo tomaron bastante bien -, quizás el ser la primera de sus hijas en tomar una decisión como esta, y al ser la menor de “la familia conejo”, sea lo que les ocupa por el momento.
Este, mi primer día sola, he colocado al órgano latiente y deforme en su lugar para funcionar eficientemente. Siento mucha energía y al mismo tiempo un sentimiento de miedo, pero estoy convencida de que a partir de ahora las cosas funcionarán tan bien o mal, según como lo quiera, así que tengo una responsabilidad enorme conmigo – espero poder con el caos que soy -. Ha llegado el momento de madurar, de creer que si puedo, con las alegrías y penas que me encuentre en el camino.
Gracias a tod@s los que han estado aquí y ahora... siempre que mi ánimo requiere de ustedes, maravillosamente aparecen.
Fotos: Ana Soria
4 comentarios:
Mucho éxito en tu nuevo hogar, Andrómeda. De verdad espero que te la pases excelentemente y que la experiencia te enriquezca enormemente.
Un abrazo.
Este paso dado, es sólo el principio de lo siguiente. Estamos muy orgullosos de ti pequeña saltamontes, es un buen momento para crecer más de lo que ya de por sí has hecho. Se prudente, paciente y perseverante, porque inteligente y espiritual ya lo eres. Madrid seguirá en la espera de uno de los pasos que están pendientes para ti. Un abrazo desde el otro lado del charco. Te queremos y sabemos que te irá muy bien en la vida independiente.
anita ya tiene casita!!!!! qué bueno, si ya no estamos tan chamacos, hasta parece que "jue" ayer cuando mario se tomaba los jugos con enjundia alcoholica , o aglita traia los los skies, o yo me dormia en las clases... en fin
Saludines rapidines
Invitame a tu casa Ana Soria!
Esta hermosa, apenas Ad Hoc para el tipo de dueña que tiene
Un Abrazo!
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