Los seres humanos solemos ser extraños - para el otro - en la forma de comportarnos... últimamente prefiero observar, leer, pensar, escribir y hablar poco - a menos que sea trabajo, ahí sí no me queda de otra que asumir mi papel de periquito wrich-mexicano jajaja-. Mientras estaba en un evento, parada justo a lado de una bocina para grabar las declaraciones "político-empresariales", me di cuenta perfectamente como es que los ojos de otra reportera recorría desde mis tenis plateados, hasta la credencial que
porto de la empresa justo en el lado derecho de la cadera. La observé en el trayecto y entonces se dio cuenta, se sonrojó porque capté la escena en donde pudo barrer "espinosamente" el polvo de mi esqueleto, de los jeans y del aura que me rodeaba en ese momento. En vez responderle con una mirada "gatubela salvaje", le sonreí y retiré mi atención de su presencia para no absorber sus vibraciones negativas... sé que no soy totalmente aceptada en el grupo de reporteras que hablan de asuntos caseros, cotidianos y de familia, porque no es mi momento para temas tan "intensamente señoriales" y poco importantes - desde mi punto de vista -, no soy un caso excepcional y es algo que no me interesa, pero si les resulto un "ente raro" y eso la verdad, me da flojera. Amén."Toda nuestra sociología
no conoce otro instinto que el del rebaño,
es decir, el de ceros añadidos."
Nietzsche
2 comentarios:
ya se que es irrelevante para tí el acto de esa mirada espinosa y es mejor así amiga. complejo que te lleves bien con personas tan ordinarias, hasta a mi me dio flojerita jajaja.
Se que no te tengo que recomendar que estas personas es mejor tenerlas lejos, rodeate de banda de buena vibra.
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