agosto 12, 2006

Extraños...

*:Alter - Focus:*

Los investigadores del conocimiento nos desconocemos. Claro; nunca nos hemos buscado, ¿cómo nos íbamos a encontrar?. Con profundo sentido se ha dicho: "Donde está vuestro tesoro, allí está vuestro corazón"; y nuestro tesoro está hoy en las colmenas del conocimiento. Hacia esas colmenas viajamos, como afanosas abejas que llevan la miel del espíritu y que sólo se proponen "llevar" algo. De lo que la vida concierne y a lo que se llaman "experiencias de vida", ¿quien de nosotros se preocupa en serio?, ¿quién tiene tiempo para preocuparse?, semejantes asuntos no solicitan nuestro interés, ni nuestro corazón, ni siquiera nuestros oídos. Pero así como un hombre distarído y absorto se despierta sobresaltado con el despertador, así nosotros después de los sucesos nos preguntamos entre admirados y confusos: "¿qué pasa?, ¿qué somos?". Y después contamos las horas de nuestro pasado, de nuestra vida, de nuestro SER y, ¡ay!, nos equivocamos en la cuenta... Y es que somos fatalmente extraños a nosotros mismos, no nos comprendemos, tenemos que confundirnos con los demás, estamos eternamente condenados a esta ley; "cada uno es el más extraño a sí mismo"; respecto de nosotros mismos, "no buscamos el conocimiento"...

Prefacio
Genealogía de la moral
Friedrich Nietszche

2 comentarios:

Gerardo de Jesús Monroy dijo...

Nietzsche. Tan grande.

Ana Soria dijo...

Erathora: Nietzsche es un master de la realidad del ahora... hace años que escibió sus textos y cuando lo leo, parece que responde a los escenarios que ahora veo... me decía mi amigo Memo que es porque comienza "el regresar de los siglos" y que por ello "sigue vigente".