octubre 27, 2005

Detrás de la vida de un poli...

*:Alter - Focus:*

A veces las imágenes que nos creamos desde que somos pequeños nos hacen ser un tanto injustos en la forma en como catalagamos a la gente a primera vista. Me incluyo en ese sentido, cuando veía a los polis en las calles y mi cassete "memórico" se detenía justamente en el concepto "corrupcción". Para mí cualquiera con un uniforme "azul o tamarindo" significaban personas no agradables - no quiero decir con esto que algunos no lo sean -. Recien iniciaba mi carrera periodística cuando unos "arriesgados" se atrevieron a robar una camioneta de valores en donde se traladaba la nómina de unos profesores; la persecución de las policías fue magna, se logró detener a los responsables, pero ante tal triunfo de las autoridades, quedó un policía caído - no traía chaleco antibalas -, era un joven de 25 años con 4 hijos.Luego, en diciembre del año pasado, unos chavitos que no pasaban del "cuarto de siglo", asaltaron una joyería de Plaza Galerías Querétaro y en la persecución hirieron a un oficial y ahí quedó... los detuvieron, pero nuevamente la corporación municipal tuvo una pérdida, así como la familia - su esposa e hijos - era un 25 de diciembre, cuando por decisión propia fui a cubrir el funeral, porque de alguna manera ya comenzaba a ver que la carrera policíal es todo un reto y fue muy triste ver a la familia, y aunque al momento de hacer la "notita de color" - en este caso era sin color - no podía grabarla porque me daban ganas de llorar... he salido con mis compañeros de la prensa y los directivos de la Secretaría de seguridad Pública Municipal a operativos de preventivos a las colonias más conflictivas de la capital queretana, he corrido con ellos, he visto en las dificultades en las que se tienen que meter para sancionar a quienes incurran en faltas administrativas y lo complicado que se me hace estar cuidando a los demás y a sí mismos... me queda claro que no sería policía, porque no soy tan fuerte emocional, física y psicológicamente... hace poco que el edil capitalino les entregó equipo para facilitar su labor diaria, la sociedad civil les ha donado un gimnasio y utencilios para que antes de salir a trabajar, hagan ejercicio y desayúnen... en una ceremonia aparte, acudieron los hijos de estos oficiales y les leyeron una letritas pequeñitas - como ellos - en donde los definían como héroes, aunque manifestaban temor porque sus papis o mamis no regresaran a casa... me partieron el alma ¡y sí!, desde un lado emotivo, creo que estas personas se juegan la vida todo el tiempo, pese a las que le esperan con los ojos abiertos en casa... y por eso les hago un reconocimiento en este rinconcito a los que realmente portan ese uniforme con honradez y orgullo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Es cierto, no todos son iguales y los que son diferentes por cumplir su trabajo no deberian ser la excepcion.

Pero como aqui en México es asi, pues hay que destacarlos y diferenciarlos del resto.

Mademoiselle Peligro dijo...

hola...
abraza mucho a tu hermana, hay que hacer que ese bebé se sienta tranquilo de nuevo y se sienta dispuesto a esperar un poco más... hay que generar un clima de paz... no hay que transmitirles (a la mamá y a la bebé) las angustias de los que les rodean... a lo mejor eso es lo que pasa... te digo, abrázalas mucho, genérenles confianza, pongan canciones, canten, hagan yoga... todo lo que les ayude a sentirse en armonía y en paz, todo eso es útil...
Yo por lo pronto rezo por ustedes y les mando mil buenas vibras... ¡ánimo!

Un abrazo

Ana Soria dijo...

Caminante: así es, por eso les permití un espacio, aunque el argumento central del post sea emotivo 100%, lo cual me podría hacer perder credibilidad, pero al ver esos casos de cerca valoras los resultados positivos.

Gilda: Muchas gracias por esos ánimos, afortunadamente mi hermano y Sofía están mejor, así que seré tía nuevamente el próximo año.