La luna entra desde el poniente, justo donde mi ventana espera sus nocturnos lazos luminosos, les permite el paso a mi habitación, mientras viajo entre sueños, acaricia mis mejillas, le gusta husmear entre mis viajes astrales y me ayuda a encontrar lo perdido, me entrelaza y me da un aventoncito entre algodón blanco, suave, delicado, fresco... sonrío. Y ella sonríe ante mí en una madrugada fresca, llena de densas nubes que la coronan con una aureola de luz.
octubre 26, 2005
Lunísima...
*:Alter - Focus:*
La luna entra desde el poniente, justo donde mi ventana espera sus nocturnos lazos luminosos, les permite el paso a mi habitación, mientras viajo entre sueños, acaricia mis mejillas, le gusta husmear entre mis viajes astrales y me ayuda a encontrar lo perdido, me entrelaza y me da un aventoncito entre algodón blanco, suave, delicado, fresco... sonrío. Y ella sonríe ante mí en una madrugada fresca, llena de densas nubes que la coronan con una aureola de luz.
La luna entra desde el poniente, justo donde mi ventana espera sus nocturnos lazos luminosos, les permite el paso a mi habitación, mientras viajo entre sueños, acaricia mis mejillas, le gusta husmear entre mis viajes astrales y me ayuda a encontrar lo perdido, me entrelaza y me da un aventoncito entre algodón blanco, suave, delicado, fresco... sonrío. Y ella sonríe ante mí en una madrugada fresca, llena de densas nubes que la coronan con una aureola de luz.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario