¿Qué pasa que no me he ido?
¿Qué espero?
No tengo una respuesta coherente, lo único que sé, es que en estos escenarios mis ganas se hacen nada.
Foto: Tomada luego de una manifestación de maestros...
Parece que las preguntas en la cabeza de las personas van en torno a esa corta cuestión que vemos “al transitar por el todo, y llegar a la nada”, así en esa confusión del argumento, estamos casi todos.
Desde hace varios siglos se ha estudiado el concepto de modernidad en base a la realidad de cada época, siempre enfocados en el principio orientado hacia “el futuro”.
No lo dicen con las misma expresión, pero lo transpiran en sus declaraciones, al no tener claras las acciones a emprender, aunque nadie se enfrentará con el poder magnánimo, ¿cómo creen?, se requiere la bendición para el siguiente proceso electoral.
Por años, a través del concepto razón, la humanidad ha tratado de responder a los cuestionamientos de la realidad, lo cierto es que al paso del tiempo, se le han añadido y quitado complementos, con la finalidad de catalogar al hombre como un “ser pensante”.
El tema de la inseguridad en el país, por fin se ha admitido como un escenario de crisis-complejo, tanto, que se asume que no se han realizado las acciones necesarias para contrarrestar los desaciertos en la materia, aunque nadie encuentra la salida.
Lo malo de esta postura, es que no permitía compartir su dominio con ninguna otra fuente de conocimiento y reflexión, lo que me recuerda ciertas actitudes de las autoridades, cuando “su verdad” es lo que debe contar como la realidad para todos.