Miles de personas este domingo durante una marcha-mitin en el Zócalo del Distrito federal, urgieron legitimar la elección presidencial de México, aunque al ser una movilización de simpatizantes del candidato de la Alianza por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador, se espera que sea resultado a su favor, pero al haberse judicializado este proceso electoral, ahora está en manos del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación definirlo y es evidente que el voto de los ciudadanos de poco sirvió. 
Aún no se vence el plazo para que se emita la resolución correspondiente por parte de este órgano judicial, y AMLO ha convocado a la tercera asamblea informativa el próximo 30 de julio, esta fue la única información adicional que mostró en su discurso ante miles de mexicanos que se congregaron en la explanada y calles aledañas al Zócalo, lo demás es básicamente lo mismo, la solicitud del “conteo voto por voto, casilla por casilla” y la continuidad de la lucha “contra el fraude electoral”.

No sé que tan benéfico sea el hecho de convocar en un corto tiempo a sus simpatizantes y de no mostrar algo más en su discurso, hasta cierto punto se nota un desgaste en el objetivo – que me remite al sub Marcos -, quizás esperar es mucho para él, pues el domingo dijo que no ha dormido en varias noches, sin embargo, es natural en los seres humanos que cuando escuchamos “más de lo mismo” terminamos hartos, y creo que esa tendencia puede superar al enojo que ahora tenemos por la incertidumbre en este escenario.

Las movilizaciones que se han llevado a cabo durante 14 días – después del 2 de julio – han sido de resistencia a los resultados de la elección presidencial, y aunque han sido pacíficas, sí han causado un desajuste social – ya saben el tráfico, la limpieza en las calles, entre otras cosas – pero al fin y al cabo son un derecho de los ciudadanos.

Aún así, el domingo, sobrevolaban la plancha del primer cuadro del centro de la gran metrópoli tres helicópteros, había vigilancia en la azotea de Palacio de Gobierno por parte de militares, y entre los ciudadanos elementos del Estado Mayor Presidencial, que me hizo recordar la película “rojo amanecer”, donde se da a entender lo que sucedió el día de la matanza en Tlatelolco, muy cerca de donde estaba parada observando a los ojos que nos miraban desde el cielo, pero no, no pasó nada.
Si pasó lo común en este tipo de movilizaciones, no faltaron los “acarreados” – aunque no lo admitan -, se nota cuando alguien está interesado en defender una causa, y también cuando alguien por salir de su contexto inmediato accede al apoyo, pero está más preocupado por comer, platicar, descansar o conocer la ciudad. Los interesados apasionados incluso dejaron salir al viento unas cuantas lágrimas mientras con el puño arriba y al frente cantaron con fuerza el Himno Nacional.
No sé que vaya a pasar en México después del 6 de septiembre cuando el TEPJF resuelva esta incertidumbre, lo que siento ahora es que se me ha escapado de los poros ese cariño que guardaba por el país en el que nací, porque lo siento tan desubicado, tan falto prosperidad que no veo futuro para mí en él, ojalá que esta realidad que planteo para mí, no sea para los demás.
2 comentarios:
Caminante: ¿A poco andabas por ahí?... muuuchos estábamos ahí ese día. Y si, creo que se ha rebasado a la estructura del PRD, lo que me llama la atención es que hasta gente de Chiapas, Nuevo León, Baja California, en fin, el hombre convoca, sólo espero que no canse a la gente y que no tome esta incertidumbre como la plataforma para obtener el poder por cualquier medio... lo impirtante ahora es que se legitime.
Bueno, pienso que si permitimos que estos tipos amos del fraude hagan lo que les plazca entonces si no habra lugar en este pais para mucha gente.
Malditos vende patrias.
En fin, buen dia.
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