- ¿Cuando fue la última vez que te sentiste plenamente feliz? - me preguntaron por la tarde... mmm, pensé, pensé y pensé antes de responder, pues buscaba en mi "casette memórico" ese momento en especial, lo cual no quiere decir, que no tenga recuerdos y vivencias que me han hecho feliz, pero que no incluyen el concepto que le antecede - "plenamente" -.Tampoco es insatisfacción, pero, quien se haya sentido "plenamente feliz" sabrá más o menos lo que estoy tratando de decir jajaja. "De los tres a los seis años" engloban esa etapa. No importaba que mis rizos estuvieran alborotados, tenía un alma de niña, escuchaba cantar el gallo al amanecer, jugaba con las catarinas que volaban por "el jardín selva" de mi má, arrancaba los tréboles y me comía sus raíces como Mogly - de ahí mi vegetarianismo jajajaja -, me bañaba en la pileta imaginándome que estaba en un jacuzzi, pesaba la tierra de las macetas en una basculita de lámina, todo ésto me hacían sonreír y en ocasiones, estallar en ricas carcajadas. Correr a la puerta para recibir a mi pá cuando llegaba de trabajar y colgármele del cuello como "simio" jajaja, y dejar que mi má me cortara el cabello, eran cosas que disfrutaba. Extraño sentarme en la sillita de ratán para que mi hermana Lupita me peine con unos chonguitos... quizás por eso ahora ya no me peino, he esperado por años a que la estrella en la que se convirtió un día, le permita volver a casa... creo que desde entonces mi felicidad perdió el "plenamente" y cada vez es más esporádica.
febrero 24, 2006
Ahora la felicidad es esporádica...
*:Alter - Focus:*
- ¿Cuando fue la última vez que te sentiste plenamente feliz? - me preguntaron por la tarde... mmm, pensé, pensé y pensé antes de responder, pues buscaba en mi "casette memórico" ese momento en especial, lo cual no quiere decir, que no tenga recuerdos y vivencias que me han hecho feliz, pero que no incluyen el concepto que le antecede - "plenamente" -.Tampoco es insatisfacción, pero, quien se haya sentido "plenamente feliz" sabrá más o menos lo que estoy tratando de decir jajaja. "De los tres a los seis años" engloban esa etapa. No importaba que mis rizos estuvieran alborotados, tenía un alma de niña, escuchaba cantar el gallo al amanecer, jugaba con las catarinas que volaban por "el jardín selva" de mi má, arrancaba los tréboles y me comía sus raíces como Mogly - de ahí mi vegetarianismo jajajaja -, me bañaba en la pileta imaginándome que estaba en un jacuzzi, pesaba la tierra de las macetas en una basculita de lámina, todo ésto me hacían sonreír y en ocasiones, estallar en ricas carcajadas. Correr a la puerta para recibir a mi pá cuando llegaba de trabajar y colgármele del cuello como "simio" jajaja, y dejar que mi má me cortara el cabello, eran cosas que disfrutaba. Extraño sentarme en la sillita de ratán para que mi hermana Lupita me peine con unos chonguitos... quizás por eso ahora ya no me peino, he esperado por años a que la estrella en la que se convirtió un día, le permita volver a casa... creo que desde entonces mi felicidad perdió el "plenamente" y cada vez es más esporádica.
- ¿Cuando fue la última vez que te sentiste plenamente feliz? - me preguntaron por la tarde... mmm, pensé, pensé y pensé antes de responder, pues buscaba en mi "casette memórico" ese momento en especial, lo cual no quiere decir, que no tenga recuerdos y vivencias que me han hecho feliz, pero que no incluyen el concepto que le antecede - "plenamente" -.Tampoco es insatisfacción, pero, quien se haya sentido "plenamente feliz" sabrá más o menos lo que estoy tratando de decir jajaja. "De los tres a los seis años" engloban esa etapa. No importaba que mis rizos estuvieran alborotados, tenía un alma de niña, escuchaba cantar el gallo al amanecer, jugaba con las catarinas que volaban por "el jardín selva" de mi má, arrancaba los tréboles y me comía sus raíces como Mogly - de ahí mi vegetarianismo jajajaja -, me bañaba en la pileta imaginándome que estaba en un jacuzzi, pesaba la tierra de las macetas en una basculita de lámina, todo ésto me hacían sonreír y en ocasiones, estallar en ricas carcajadas. Correr a la puerta para recibir a mi pá cuando llegaba de trabajar y colgármele del cuello como "simio" jajaja, y dejar que mi má me cortara el cabello, eran cosas que disfrutaba. Extraño sentarme en la sillita de ratán para que mi hermana Lupita me peine con unos chonguitos... quizás por eso ahora ya no me peino, he esperado por años a que la estrella en la que se convirtió un día, le permita volver a casa... creo que desde entonces mi felicidad perdió el "plenamente" y cada vez es más esporádica.
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1 comentario:
Abrazos mil desde acá. Sé lo que representó esta pérdida para tí, pero sé también que lo vives bien. Como te lo hemos dicho, tu hermana es una estrella que te cuida cada paso.
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