Si hubiésemos nacido sabios, la comprensión sería el primer eslabón ante lo que no se espera. Se evitarían las decepciones, los dolores, temores, enojos, agobios, regaños, rencores y quizás este mundo vibraría en otra latitud. Entender sería el elemento esencial para llenar los vacíos, superar las pérdidas y encontrar en lo simple, lo pleno. Matemáticamente la humanidad es compleja, porque ni en los números ha encontrado el significado de la vida. Entonces busca, pero no encuentra, porque ni siquiera sabe lo que espera. Sin profesar avanza, y sin embargo, al adelantar, se queda. Entra a un laberinto de espesa negrura, con pantanos y témpanos de hielo. Hace frío, hace tiempo que nada entibia su alma. Algo pasa, pero nada alcanza a descifrar su desesperanza.One, acompaña la terapia de mis noches…
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