*:Alter - Focus:*
Cada inicio, aunque no se establezca un tiempo específico, llegaba sin duda al final en el momento menos esperado. Su vida ha sido una constante lista de sorpresas de todos los sabores. Recientemente, han sido distintos al dulce, menos agradables, ácidos y con durabilidad eterna por llegar una y otra vez similares.
Sus sueños han ido más allá de lo ordinario, justo cuando escuchó de sus labios y entendió que esa es una pérdida más. Entonces, lágrimas rodaron como torrentes sin poder conciliar los latidos acelerados de su enorme y agrietado corazón.
Después, dormir fue como adentrarse a varios mundos a los que tiene que despertar uno a uno para llegar a la realidad a la que quiere huir debajo de sus heladas sábanas, a pesar de que ese mágico mundo era su mejor escape al cansancio de la vida. Sin embargo, se han hecho agobiantes, lúgubres, intranquilos… ya no tienen esa sensibilidad cristalina que le permitía descansar.
Nada es igual. Pero ahora menos que todos los días. Afuera de la ventana en la que guarece el hueco que le dejó, parece un norte que le congela los huesos, el alma, sus ganas, pero la vida le obliga a continuar esa rutina extraña que adquirió recién.
Salir, hablar, reaccionar, pensar, sonreír, resolver, respirar, compartir, escuchar, ver, sostenerse en pie y tan sólo estar, se ha convertido en una carga intensamente dolorosa, aunque las nubes sean esponjosas y que del cielo caiga agua-nieve, nada parece alegrarle su implosión más devastadora que ha sentido.
Piensa que esto jamás debió haber pasado, pero ha sucedido, como todo lo que no ha deseado atrás. Cuestiona ¿qué pasa? Pero no espera la respuesta pues el anhelo que le iluminaba la mirada se ha quedado vibrando en ese momento que gira una y otra vez en su cabeza, desde que comenzó a hablar y hasta que se fue.
Salir representa un laberinto en las banquetas. No sabe hacia dónde van sus pasos. Como pasa, desea salir corriendo a donde no haya nada conocido, pero ni siquiera piensa en volver a comenzar, sino sólo como terminar. Le parece que ya ha aprendido bastante de los dolores de éste mundo raro.
¿Perdido? Estima que mucho, una más no toleraría. En su habitación a oscuras piensa… no quiere soñar más.
Durmiendo de Fase, me recuerda un ya no más...
Cada inicio, aunque no se establezca un tiempo específico, llegaba sin duda al final en el momento menos esperado. Su vida ha sido una constante lista de sorpresas de todos los sabores. Recientemente, han sido distintos al dulce, menos agradables, ácidos y con durabilidad eterna por llegar una y otra vez similares.Sus sueños han ido más allá de lo ordinario, justo cuando escuchó de sus labios y entendió que esa es una pérdida más. Entonces, lágrimas rodaron como torrentes sin poder conciliar los latidos acelerados de su enorme y agrietado corazón.
Después, dormir fue como adentrarse a varios mundos a los que tiene que despertar uno a uno para llegar a la realidad a la que quiere huir debajo de sus heladas sábanas, a pesar de que ese mágico mundo era su mejor escape al cansancio de la vida. Sin embargo, se han hecho agobiantes, lúgubres, intranquilos… ya no tienen esa sensibilidad cristalina que le permitía descansar.
Nada es igual. Pero ahora menos que todos los días. Afuera de la ventana en la que guarece el hueco que le dejó, parece un norte que le congela los huesos, el alma, sus ganas, pero la vida le obliga a continuar esa rutina extraña que adquirió recién.Salir, hablar, reaccionar, pensar, sonreír, resolver, respirar, compartir, escuchar, ver, sostenerse en pie y tan sólo estar, se ha convertido en una carga intensamente dolorosa, aunque las nubes sean esponjosas y que del cielo caiga agua-nieve, nada parece alegrarle su implosión más devastadora que ha sentido.
Piensa que esto jamás debió haber pasado, pero ha sucedido, como todo lo que no ha deseado atrás. Cuestiona ¿qué pasa? Pero no espera la respuesta pues el anhelo que le iluminaba la mirada se ha quedado vibrando en ese momento que gira una y otra vez en su cabeza, desde que comenzó a hablar y hasta que se fue.
Salir representa un laberinto en las banquetas. No sabe hacia dónde van sus pasos. Como pasa, desea salir corriendo a donde no haya nada conocido, pero ni siquiera piensa en volver a comenzar, sino sólo como terminar. Le parece que ya ha aprendido bastante de los dolores de éste mundo raro.¿Perdido? Estima que mucho, una más no toleraría. En su habitación a oscuras piensa… no quiere soñar más.
Durmiendo de Fase, me recuerda un ya no más...
3 comentarios:
Me gusta que estés inspirada, pero no que derive del dolor. Nena, desde que crecimos juntos me pareciste distinta por lo que hacías, decías y callabas y algo que siempre he admirado es tu silencio en el momento correcto, tus cavilaciones mientras callas y después de lo que me contaste, más bien quisiera que hablaras. Espero que ese dolor que sientes se vaya pronto, quiero de regreso a mi primita iluminada. A donde vayas, acuérdate que no estás sola. Te quiero.
Te quiero mucho primo y te necesito más que nunca... estoy emocionalmente fregada... cuestión de tiempo quizás, o de espacio, o que se yo... se reitera mi fantasma en la historia y creo que ya no estaba preparada para una más. Por algo, para algo o tal vez quiero convencer a mi esperanza de no irse, aunque de entrada ya no la tengo.
ya lo se. nuevamente de negro, con lentes para no descubir tus ojos llenos de lagrimas. estas ademas muy delgada, fria, etoy preocupado.
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