No es de ahora que comprendo lo que alguna vez leí en Julio Cortázar: “los libros van siendo el único lugar de casa donde todavía se puede estar tranquilo”, porque llevo días buscando sosiego a toda la rapidez con que algunos acontecimientos han llenado de dolor, las páginas en las que escribo mis días.De pronto es entre los libreros donde quiero estar, cuando menos quiero decir cosas, cuando el silencio me permite escuchar, observar, sentir y buscar entre las incógnitas.
Soñé que leía, acompañada por una persona que forma parte de mí. También degustaba las letras de un libro grueso, de vez en cuando, volteábamos y sonreíamos, las palabras estaban ausentes, sin embargo, no hacían falta porque esos huecos mudos, decían más, los comprendíamos.
Hoy visité una librería, divagué horas entre los anaqueles aromatizados por esos libros que quisiera inhalar hasta el alma, para llenarla de otras historias, no para borrar la presente, sino para darle otro sabor.
No quería salir de ahí, no había tanta gente, y la atención de los vendedores era extrema. Me sentía abrumada de tanta atención. Elegí tres títulos, uno de ellos para mi pá. Justo ayer me comentaba de ese libro que quería leer.
Está tan contento. Se ha pasado la mayor parte de la tarde leyendo su libro grueso, empapándose de la otra historia de México, y compartiendo parte de lo que descubre, de lo no contado, de lo no oficial, y me alegra que abra su panorama, que descanse también de su dolor entre letras, entre relatos que nos despejan de reiterar la realidad.
Extraño, extrañaré a mi má. Los días pasan como si todavía me insistiera en muchas cosas, como si la escuchara de pronto. Sólo nos queda el recuerdo, y quienes nos quedamos, no entendemos por qué no está más, aunque todo mundo me dice que tengo un ángel más cerca de mi.
La busco entre sus lecturas bíblicas, recuerdo sus cantos y sus oraciones y reitero, los libros son el único lugar de casa en donde hoy me siento tranquila.
Releo un fragmento de Haruki Murakami en su libro El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas: “Me pregunto sino seré una de esas personas que conciben a su conveniencia los diversos fenómenos del mundo, las cosas y la existencia… múltiples ejemplos en este mundo me han demostrado que una aproximación ecléctica a las cosas nos acerca más a la comprensión de su esencia que una interpretación ortodoxa de las mismas”.
1 comentario:
Primita bonita. No tengo palabras para lo que acabo de leer. No dejas de sonreír, pero en fondo te dueles y sigues, luchas admirablemente como una guerrera, y aqui estoy para ti, para escuchar tus pensamientos o sueños. Te quiero latosa, me rencanta leerte.
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