No importa la edad que se tenga, la química que produce la música en nuestro cuerpo nos impide mantenernos sin movimiento, mucho más cuando la melodía es acorde a nuestros gusto. No importa si el ritmo está fuera de compás, o si somos expertos en la pista de baile, no podemos dejar de mover, aunque sea un pie cuando la escuchamos. Las parejas de los adultos mayores, le sacan brillo a los adoquines del Jardín Zenea al ritmo de rock and roll, y aunque el día cesaba al sol por la luna y prometía lluvia, ellos sonreían y disfrutaban.
Fotos: Ana Soria
1 comentario:
En Guadalajara se reunen personas por el estilo en el parque que está enfrente del Expiatorio. Tendré en mente el nombre cuando vaya a Querétaro.
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