julio 30, 2007

Cuando callamos, existimos en un mundo alterno...

*:Alter - Focus:*

Callamos para no sentir, herir, contradecir, dudar; otras veces esta función resulta positiva, pues puede ser para crear, razonar y pensar. La ambivalencia de las cosas nos demuestra que los silencios pueden ser la medicina para sanar nuestra alma, y por otro lado, cuando resultan ensordecedores, convierte nuestro ser en un caos. Hay días en los que el mutismo nos invade, a veces optamos por no abrir la boca y convertirnos en islas andantes, para escuchar la música que los ruidos citadinos, laborales y de la naturaleza nos envuelven. También es cierto que hay escenas en las que involuntariamente nos sometemos a espacios que sólo simulan que queremos enmudecer, y lo que sucede es que no sabemos como expresar lo que queremos decir. Las palabras se convierten en el mejor vehículo del hombre cuando sabe como conjugarlas, pero sino es así, lo proyectan como el más hostil de la existencia. Nos obligaron desde el kinder garden a que existen momentos en el que debemos estar quietos, pero no nos enseñaron que en ese mundo alterno de los receptores del sonido, se puede retroalimentar a los otros y ser entendidos con sólo una mirada, un movimiento, un suspiro, una sonrisa…

1 comentario:

Jos Velasco dijo...

Me callaría para no echar a perder tu entrada, pero es una necesidad hablar para felicitarte. Por cierto, me encantan las fotos que utilizas para acompañar a tus letras.