
El movimiento y la transición de los cuerpos, van arrojando rastros en el camino andado.
Quedan las vibraciones resonantes en el pasado que no es ahora, pero se recrea en el momento y lugar.
Estelas que no alcanzan a verse, menos a sentirse, pero a cada palmo, yacen por doquier, pasamos entre ellas mientras observan los remanentes que dejamos a nuestro paso, con los que habrán de fusionarse en algún momento en el meneo de andares incesables.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario