
Creo que tendré que irme a vivir al espacio para no llorar más jajaja, ¿Quién se va conmigo?... estaba hurgando en un calendario de hojitas y me encontré un dato curiosísimo “en el espacio los astronautas no pueden llorar porque a falta de atracción gravitatoria, las lágrimas no pueden fluir”… no sé si sea la solución para aquello de mitigar los sentimientos, pero por lo pronto es seguro que no tendremos ojos rojos e hinchados a causa de lágrimas desgarradoras.
5 comentarios:
¿Hay qué pagar por viaje, o por kilo?
Es que miré que es de pensarse eso de irse al espacio mismo, puede que tenga sus ventajas tener los ojos de otro color, y dejar de llorar por un rato,... ¿ Pero no sería preferible mandar allá, a los que nos hacen llorar, en lugar de aislarnos nosotros mismos...?
Digo, después de todo, lo divertido se quedaría acá mismo.
Daanroo
¿ Haciéndose preguntas complicadas...?
Daanroo:¿ Pero no sería preferible mandar allá, a los que nos hacen llorar, en lugar de aislarnos nosotros mismos...?
Nadie tiene más capacidad para hacernos llorar que nosotros mismos!!!!!!!
Es como aquello de enseñar, nadie nos puede estrictamente enseñar, porque nosotros somos los que aprendemos, los demas no hacen sino informarnos.
Los que nos hacen llorar es porque nosotros nos permitimos o les autorizamos a hacernos llorar o sufrir, ellos puede que ni siquiera lo sepan.
Bueno eso es lo que yo digo, pero lo importante es lo que tu sientas, te saluda con optimismo el profe
buen dato andrómeda.... y creo que el profe tiene razón, por qué enviar a el espacio a los que nos hacen llorar??, cuando en muchos de los casos ellos ni por enterados!!
Pero yo como buen león, soy un animal terrestre... y prefiero permanecer aquí en la tierra, no importa si en algunas ocasiones los leones también lloramos.... jaaaaaa
Así sea...
L.S.
¡Precisamente por eso Profr.. porqué enviarnos al espacio, si somos nosotros mismos los culpables, digo no sería más efectivo, quedarnos en el planeta tierra, y hacer de las preguntas complicadas, la sencillez de una vida igualmente sonriente y meramente divertida.
Después de todo, el espacio, no es más que aquello de lo que estamos huyendo y llorando....
¡ Ah y por cierto, yo me se a mi misma osita, mi estimado Leo, por tanto mayor razón para quedarme en tierra e invernar...!
A mí, en cambio, me gustaría poder llorar más... cuando uno deja de llorar lo necesario, entonces comienza a enfermarse, a hincharse de lágrimas. Lo malo es que nos enseñan a no escucharnos y a perder el contacto con nuestros sentimientos... en fin, cuando viajes al espacio, llévate una camarita y tómanos una foto desde allá... me saludas al conejo de la luna, plis!
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