marzo 08, 2005

Tecnohombre y la ampliación de sus sentidos

*:Alter - Focus:*

POR ANA SORIA

Y todo comenzó con el golpeteo a un teclado; la evolución de la tecnología ahora nos permite “clikear” para entrar casi en cualquier parte por ventanas que nos abren y cierran universos paralelos en un tiempo compartido, pareciera que las modificaciones en los seres humanos no se dan sólo genéticamente, al pasar los años la tecnología ha dotado al ahora considerado “tecnohombre” de diferentes herramientas que han modificado sus sentidos.

La tecnología ha extendido los límites del hombre y también de lo que se considera “humano” entendiendo por ello, una sensibilidad mutable, entre lo aparentemente superficial con los sentimientos inherentes al individuo. Y es que las innovaciones de la ciencia transforman la percepción y psicología de quienes están en contacto directo con ella., no por pasar demasiado tiempo o rodeado de “artefactos de punta” quiere decir que por ello el hombre se deshumaniza, al contrario, algunos psicólogos y sociólogos hablan de un aumento de la sensibilidad y conciencia en éstas personas, que por el momento permanece en estudio y análisis ya que esto se ha dado en los últimos 10 años.

Hasta este momento se puede hablar de dos cambios en los sentidos de los seres humanos, el primero tuvo que ver con la llegada del telégrafo pues amplió el campo auditivo del oído, la llegada de los aviones hizo que indirectamente nos crecieran alas, la vista tuvo diferentes planos a partir de la llegada del cine. Más tarde domesticamos el oído con el teléfono y desarrollamos un lenguaje “no verbal” para transmitir en apariencia el mensaje a nuestro interlocutor que no puede vernos, incluso hasta la voz tuvo que adecuarse en intención, volumen, tono y silencio para ceder la palabra y recrear los escenarios o sentimientos que queremos hacer llegar.
Cuando la computadora llegó a nuestra vidas, los sentidos nuevamente cambiaron, se ampliaron, la comprensión del mundo fue otra a partir de éstas “maravillosas” máquinas.

En ese momento comenzó a crearse el “cyborg”, el mouse prolongó las capacidades y facultades de los dedos de nuestras manos, la motricidad se reeducó para coordinar su desplazamiento y de nuestros dedos en la combinación de teclas para determinadas funciones, nuestro cerebro se “expandió” cuando nuestra memoria tuvo que adueñarse de conceptos y fórmulas nuevas para estar “in” en el lenguaje universal de este sistema, de hecho nuestro lenguaje verbal – escrito también se complementó y nuestra percepción se avivó cuando tuvimos que interpretar la simbología que se utiliza en este universo virtual.

Hay a quienes les tuvieron que enseñar como funciona el “kit de cómputo” desde como se llaman sus partes, como funcionan y como se utilizan para entrar a la era en que la tecnología parece estar moviendo la dinámica en los estilos de vida, sin embargo, hubo quienes al parecer, desde el vientre de su madre, comenzaron a practicar, nacieron y se sentaron a navegar.

El “tecnohombre” surge desde ese momento, hay investigadores sociales que sólo vinculan al sexo masculino en ese contexto, yo no descarto a las “feminas” aunque es cierto que somos menos que “ellos” en ese plano.

Cuando se habla de un “tecnohombre”, entiéndase de aquella persona que sabe distinguir la tecnología de punta y no pueden “vivir” sin ningún artículo de ese nivel.


Por poner sólo algunos ejemplos, una computadora en casa, una personal y la de oficina, los videojuegos más actualizados, el celular más avanzado para hablar, enviar mensajes, tomar fotografías, navegar por internet, la palm pequeñisima a donde te llegan las últimas noticias de mundo, en donde escribes lo que gustes y llegas descargas el archivo en la computadora de casa lo modificas y lo imprimes, es más es como llevar una super secretaria en el bolsillo, pues la alarma te indica los pendientes que anotaste en la agenda, en el auto se instalan super autoestéreos con lector de mp3, ¡claro, no puede faltar! el discman cuando sólo se viaja en autobús.

¿Qué se puede pensar de una persona con esas características?... el sentido común indicaría en un 70% que es una persona arrogante, insensible, técnico y que prácticamente sus amistades están detrás de la pantalla y que aparecen ella gracias a los satélites, el cable o la línea telefónica, sin embargo, hasta el momento los estudios no han demostrado que la psicología social y emocional del “tecnohombre” sea tal, puesto que es un “fenómeno" reciente, ni siquiera se puede determinar si son arrogantes o insensibles, porque se requiere de un estudio especializado y particular, lo que si se ha reportado, es que la tecnología se hace desechable y por tanto obsoleta, tal vez por la chispa del ingenio de los “genios” que descubren lo nuevo, o porque es la estrategia para aumentar sus ventas, creando la idea de los “in – out”, ya saben, estar a la moda o estar fuera de onda.

¿Dónde queda la dimensión histórica y humana del tecnohombre?, vemos el golpetear de dos rocas creando el fuego y después un sin fin de herramientas que nos facilitan la vida y es justamente en ese momento cuando surge el movimiento de la conciencia colectiva entre la mente y el alma individual, que lo instalan en una plataforma de preguntas y esperanzas porque las respuestas no han llegado, sólo las suponemos y observamos un avance “superficial” del entorno del hombre, pero la pregunta sería ¿en donde estamos ubicados humanamente?.


La respuesta al alcance es que esta nueva modalidad en la especie humana -“el tecnohombre”- sigue siendo humano, porque respira, siente, aspira, crea, proyecta, piensa, analiza, concreta en innovaciones que lo han llevado a avances en muchos aspectos, tal vez lo preocupante sería que al estar inmerso en el universo de la tecnología, sólo sea eso lo que le interese tener cerca, sin embargo, no creo que esto llegue a suceder, puesto que el ser humano es social y para sobrevivir requiere del contacto, negociación y compartir de los “otros” para ser en este momento y en cualquier otro.


1 comentario:

surfista dijo...

Hola Andrómeda:
Me parece muy interesante cómo expones el tema del "tecnohombre". En mi opinión, ya no existe la naturaleza humana tal y como la concebíamos con respecto a la técnica. Sea desde el punto de vista de una técnica institucionalizada o una técnica de para uso de nuestro bienestra, Marcuse u Ortega a un lado, la fusión es tan grande que solo se permite hablar del tecnohombre, no por el uso de diferentes gadgets que le permiten ampliar sus sentidos, sino como una especie de nueva naturaleza más allá del hombre y en ese caso se hablaría del tecnohombre.
Un saludo
Surfista