enero 17, 2010

Desazón…

*:Alter - Focus:*

Cada inicio, aunque no se establezca un tiempo específico, llegaba sin duda al final en el momento menos esperado. Su vida ha sido una constante lista de sorpresas de todos los sabores. Recientemente, han sido distintos al dulce, menos agradables, ácidos y con durabilidad eterna por llegar una y otra vez similares.

Sus sueños han ido más allá de lo ordinario, justo cuando escuchó de sus labios y entendió que esa es una pérdida más. Entonces, lágrimas rodaron como torrentes sin poder conciliar los latidos acelerados de su enorme y agrietado corazón.

Después, dormir fue como adentrarse a varios mundos a los que tiene que despertar uno a uno para llegar a la realidad a la que quiere huir debajo de sus heladas sábanas, a pesar de que ese mágico mundo era su mejor escape al cansancio de la vida. Sin embargo, se han hecho agobiantes, lúgubres, intranquilos… ya no tienen esa sensibilidad cristalina que le permitía descansar.

Nada es igual. Pero ahora menos que todos los días. Afuera de la ventana en la que guarece el hueco que le dejó, parece un norte que le congela los huesos, el alma, sus ganas, pero la vida le obliga a continuar esa rutina extraña que adquirió recién.

Salir, hablar, reaccionar, pensar, sonreír, resolver, respirar, compartir, escuchar, ver, sostenerse en pie y tan sólo estar, se ha convertido en una carga intensamente dolorosa, aunque las nubes sean esponjosas y que del cielo caiga agua-nieve, nada parece alegrarle su implosión más devastadora que ha sentido.

Piensa que esto jamás debió haber pasado, pero ha sucedido, como todo lo que no ha deseado atrás. Cuestiona ¿qué pasa? Pero no espera la respuesta pues el anhelo que le iluminaba la mirada se ha quedado vibrando en ese momento que gira una y otra vez en su cabeza, desde que comenzó a hablar y hasta que se fue.

Salir representa un laberinto en las banquetas. No sabe hacia dónde van sus pasos. Como pasa, desea salir corriendo a donde no haya nada conocido, pero ni siquiera piensa en volver a comenzar, sino sólo como terminar. Le parece que ya ha aprendido bastante de los dolores de éste mundo raro.

¿Perdido? Estima que mucho, una más no toleraría. En su habitación a oscuras piensa… no quiere soñar más.

Durmiendo de Fase, me recuerda un ya no más...

No soy la única...

*:Alter - Focus:*
Lo que tu quieras oír...
El columpio...

Casa mía...

*:Alter - Focus:*





Vivir ahí, para olvidar, volver a creer quizá…

"Algo contigo" un eco de mi alma... inolvidable...

enero 10, 2010

Lo que quisiera decir. R…

*:Alter - Focus:*


Los pilares de las verdades se desmoronan tan altas y complejas, como las confusiones entre varias lenguas en la torre de Babel. La palabra amor, ha cobrado significado importante al presente, entre las hojas de los libros que esperaron pacientes para poder entregarlo en sus manos vacías, que hacía poco que se comenzaban a agrietar de dolores.

Está ahí su lector de poemas, a punto de partir al punto contrario, y detenerlo sería como no querer que sea feliz, y soltarlo será una pérdida que no desea, y sin embargo, guarda silencio, como siempre, aunque quizás después lo lamente.

Los retos de la vida son agrios ahora. Nublados, no se ven sus fallas tectónicas, constantes y desesperantes. ¿Hasta cuando?

Todos los días al despertar, espera que lo anterior se un mal pasaje, pero el frío intenso de la madrugada le perfora su conciencia para enterarle que todo es verdad, que su soledad es tan gélida y que sólo se absorbe cuando él está a su lado.

No ha visualizado el adiós de ese hombre que llegó a cambiarle la visión de las cosas, y que aunque parezca increíble, le hizo sentir hasta el alma todo aquello que había borrado. Al hacerle creer nuevamente, lleva tatuado no sólo en su piel, sino en su corazón, frases completas de sus charlas, que siempre le parecieron poemas sanadores. Aunque estén lejos, en esas condiciones en las que ahora siente, estarán cerca.

No te vayas…

Dido me deshace con sus afirmaciones de White flag. Esa convicción de esperar me recuerda la respiración a mi derecha que extraño los días en que no está. A ti, mi querido lector de poemas...

enero 03, 2010

Éxodo…

*:Alter - Focus:*


No es de ahora que comprendo lo que alguna vez leí en Julio Cortázar: “los libros van siendo el único lugar de casa donde todavía se puede estar tranquilo”, porque llevo días buscando sosiego a toda la rapidez con que algunos acontecimientos han llenado de dolor, las páginas en las que escribo mis días.

De pronto es entre los libreros donde quiero estar, cuando menos quiero decir cosas, cuando el silencio me permite escuchar, observar, sentir y buscar entre las incógnitas.

Soñé que leía, acompañada por una persona que forma parte de mí. También degustaba las letras de un libro grueso, de vez en cuando, volteábamos y sonreíamos, las palabras estaban ausentes, sin embargo, no hacían falta porque esos huecos mudos, decían más, los comprendíamos.

Hoy visité una librería, divagué horas entre los anaqueles aromatizados por esos libros que quisiera inhalar hasta el alma, para llenarla de otras historias, no para borrar la presente, sino para darle otro sabor.

No quería salir de ahí, no había tanta gente, y la atención de los vendedores era extrema. Me sentía abrumada de tanta atención. Elegí tres títulos, uno de ellos para mi pá. Justo ayer me comentaba de ese libro que quería leer.

Está tan contento. Se ha pasado la mayor parte de la tarde leyendo su libro grueso, empapándose de la otra historia de México, y compartiendo parte de lo que descubre, de lo no contado, de lo no oficial, y me alegra que abra su panorama, que descanse también de su dolor entre letras, entre relatos que nos despejan de reiterar la realidad.

Extraño, extrañaré a mi má. Los días pasan como si todavía me insistiera en muchas cosas, como si la escuchara de pronto. Sólo nos queda el recuerdo, y quienes nos quedamos, no entendemos por qué no está más, aunque todo mundo me dice que tengo un ángel más cerca de mi.

La busco entre sus lecturas bíblicas, recuerdo sus cantos y sus oraciones y reitero, los libros son el único lugar de casa en donde hoy me siento tranquila.

Releo un fragmento de Haruki Murakami en su libro El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas: “Me pregunto sino seré una de esas personas que conciben a su conveniencia los diversos fenómenos del mundo, las cosas y la existencia… múltiples ejemplos en este mundo me han demostrado que una aproximación ecléctica a las cosas nos acerca más a la comprensión de su esencia que una interpretación ortodoxa de las mismas”.

enero 02, 2010

Por la sierra queretana...

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Para quienes saben sentir, observar, oler, ver, entender, razonar, imaginar, soñar y volar, dejo éstas pictures que me encontré en viajes recientes por la sierra queretana. Aunque no me lo crean, a pesar de ser queretana, es la primera vez que estuve en los 18 municipios que conforman ésta hermosa entidad. Aquí les dejo un poco de lo mágico que resultan los recovecos que a veces olvidamos al pasar, ahí están, a la espera de que nos dignemos a voltear.














Fotos: Ana Soria

diciembre 04, 2009

Entre el recuerdo de unas letras…

*:Alter - Focus:*


Miraba el horizonte entre las pausas de su lectura, cuando el ruido citadino, a pesar de su encierro, se escuchaba insistente en la distancia. Al salir de entre las páginas y la voz del narrador, muchos capítulos le recordaban esa realidad de ficción, por lo increíble que parecían los episodios a su paso.

No aborrece las letras resguardadas en esas pastas gruesas y delgadas que ahora adornan su librero añejo, a la espera de ser recordadas o al fin leídas. No es el tiempo el que le impide volver a adentrarse a esos mundos fantásticos con los que se siente viva.

Son los recuerdos entre sus anhelos, entre esos buenos momentos cuando su hambruna era devorar libros completos. Ahora, con la ansiedad de degustarlos, pero aún inmortales le traen a la escena malos momentos.

Aquellos en los que decidió olvidar todo, pues era la única manera de continuar con latidos perecederos, con las malditas ganas de desaparecer en un chasquido de dedos, pero nada de eso pasó, aunque ha trascendido a la oscuridad que le produjo la ausencia de sus ojos por aquellos relatos en los que hasta volar pudo.

Lo cierto es que le cuestionan los mejores momentos de los autores inmortalizados entre la pila de hojas, sin embargo, lo ha olvidado, aunque no sea entendible e incluso creíble que anterior a varios soles y lunas de insomnio, fragmentos enteros repetía en su largo caminar entre la urbe.

Ensimismada, observando, a veces sin ver, pues el olor y la sintonía de la ciudad, hablaban por sí solas. No a voces, sino por las actitudes de quienes pasaban enfrente, a un lado, por doquier.

Extrañar mis libros, sucede más a menudo que antes. Y aunque a veces tal verbo es sinónimo de melancolía, en esta ocasión, parece nuevamente la medicina perfecta para sanar, aunque anteponer la vuelta por las memorias, es parte de su reto.


De alguna manera con Joan Manuel Serrat y Luis Eduardo Aute, me han recordado los días en que mi má se iba a sus retiros espirituales y yo tenía que jugar a ser mayor, mientras mi hermano la escuchaba, me preparaba para salir a la escuela… ¿Cuánto de eso?... “Y nada más”…


diciembre 01, 2009

Muriendo…

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Volvió el insomnio, el hueco en las entrañas, los ojos húmedos en espera del sol de la mañana, del frío que es el único capaz de hacerle sentir en vida, de esas ganas de irse sin volver su mirada hacia ese espacio de confort que comienza a cuestionarle.

¿Qué hacer? Todo comienza a dolerse, a desmoronarse en bloques enormes, a pesar de su resistencia adquirida en la experiencia. Algo está por irse, lo presiente. Y a pesar de entenderlo, de soltarlo, no puede dejar de pensar en ese capitulo ya vivido, en el que siente que tiene todo, y al final es nada.

Tú, vives anhelando a que ese ser especial se instale nuevamente en el corazón, pero no me ves a mí, sino a alguien más. Otro me observa, pero yo te espero a ti.


Y tal como dice Coldplay en Speed of Sound, quisiera que entendieras desde dónde comenzamos, pero creo que no te has dado cuenta. Sé la historia, de cada capítulo, a cada pluma, a cada letra.

noviembre 25, 2009

Escribiendo ésta historia…

*:Alter - Focus:*

Nada es similar a lo que se siente cuando está, cuando se ve, cuando se respira, cuando se escucha. Y parece que los minutos son más lentos cuando su ausencia le dice a las sábanas que a la derecha, cualquier movimiento resultará helado. Pero los minutos se consumen como una hoguera, lento y rápido a la vez.
Antes aparecía a cada respiro y ahora sólo cuando los pensamientos le sujetan para no perderse, se escucha su voz por ahí, a la distancia, cuando parece la única posibilidad de tenerle.

Pavoroso es sentir, pero ya qué, es una atmósfera que invade casi todo el tiempo, mucho más, cuando encapsulados, ningún murmullo es suficiente como para ameritar despertar a los sueños juntos.

Quizás nada hay, por ende, nada queda, pero está ahí, esperando el momento oportuno, o el que ambos extrañamos para estarnos cerca. Más que una necesidad, es parte de las células que conforman nuestro microcósmos que nos implota y nos reconstruye.


A ti, que estás y te alejas, pero no te vas. Hace tiempo que tarareaba here with me de Dido, pero hasta ahora tengo un motivo para cantarla.