Del beso enmarañadoentre abrazos y respiros,
tus ojos,
iluminaron las sombras de una noche.
Palmo a palmo fusionaste,
incluiste y apartaste.
Miedo a quedarte instalado
en lo que fue, dijo un incrédulo.
Los manuscritos
de esta historia lo corroboran,
preexistes aunque no estés,
ni aquí, ni allá,
sino donde ahora exhalas,
con quien estás.
Mío un momento,
te exhumo con el recuerdo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario