Es de pocos conocido que nací con un corazón arrítmico, lo que no significa que sea “arrítmica con el sonido” porque hasta eso cuando bailo, si coordino jajaja.
Y aunque desde que mi “má” me parió, vivo con esta variación de ritmos cardiacos, no obstante, fue hasta hace poco que el doc me prohibió consumir chocolate, café y en general los alimentos que contengan azúcar sólo en pocas cantidades.
A veces cuando la gente me pregunta que porque no consumo “alcohol”, piensan que es por este motivo, lo cuál es erróneo, lo que pasa es que yo no me divierto poniéndome “happy” y es que gracias a la contracción de las fibras de mi corazón cuando se produce una descarga eléctrica, mi ritmo cardiaco varía y me lleno de energía, porque éste por lo regular se acelera, por ello mi argumento de que “no necesito alcohol, porque nací con la tacha (mi arritmia) incluida en mi organismo”.
El fin de semana pasado, cometí el grave error de comerme 5 galletitas “deliciosas” jajaja que tenían justamente “lo prohibido”, chocolate y café, obviamente como era de esperarse, me puse muy mal y sentí que me iba de este escenario, pero de alguna manera lo pude controlar y no fue así.
Cierto es que mi corazoncito está muy débil y aunque ya se está recuperando, ahora si, en mi vida vuelvo a probar esos dos “postrecillos”.
Cuando le digo a las personas que tengo “arritmia” me ven con unos ojos de miedo, como si en ese preciso momento me fuera a dar un infarto, pero ¡carajooooooos!... aunque entiendo su reacción, la verdad es que no es tan grave, llevo una vida tan normal, claro, sin chocolate y café.
Pero puedo correr lo que yo quiera, hacer ejercicio, bailar hasta cansarme, en fin ¡toooodo!, lo único que debo controlar es mi respiración y ya... como en mi clase de Capoeira, hasta hace poco le conté de mis aceleres cardiacos al profe porque en clase no aguantaba algunos ejercicios y tenía que parar para tomar aire, porque de repente me apagaban la luz y veía “negro, negro, ¡buuuuuu!” jajaja, lo entendió y ahora cuando estamos en clase nos dice a todos “respiren, respiren”.
Así que no me tengan miedo,
ni me vean como un bicho raro,
que yo ando reporteando y corriendo
para todos lados como una fresca lechuga
acabada de cortar del campo...
me siento muy bien.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario