noviembre 28, 2004

¿Qué pasa?...

*:Alter - Focus:*

El linchamiento de los dos agentes
de la policía federal preventiva (PFP)
el martes 23 de noviembre
dejan en entre dicho la civilidad en la que se supone vivimos
en pleno siglo XXI.

Por un lado, ¿como es posible que, la duda, el enojo y la poca confianza en las autoridades pueda generar en un individuo el coraje y el atrevimiento para matar a alguien de su misma especie? Y aún más, ver como este se consume en el fuego y observar el escenario hasta que las llamas se apagan... ahí había menores de edad, a quienes sin pena se les demostró como es que se debe ejercer la justicia por propia mano, no quiero saber a lo que se atreverán más adelante. Quizás hasta hayan visto a sus propios padres involucrados en este linchamiento.

Por otro lado, ¿cómo es posible que los titulares de las corporaciones policiacas federal, estatal y municipales los hayan dejado solos 4 horas, cuando uno de ellos habló por teléfono solicitando apoyo?

Han dado cantidad de argumentos poco creíbles para justificar su omisión...
Lo más preocupante es que el mensaje que dejaron con esto a la ciudadanía, es que estamos prácticamente solos, porque si el apoyo no se da a sus compañeros, mucho menos a los pobres ciudadanos.


En lo social, tal parece que estamos regresando a la barbarie, o tal vez, siempre hemos vivido en esa etapa y no nos habíamos dado cuenta...

Que tristeza me da ver la escena de este mundo, nos estamos peleando y nos estamos matando... creo que estamos en una "depresión global" y eso nos está hundiendo...

Desde peque,
comencé a formularme preguntas
acerca de lo que pasaba en el mundo,
algo así como Mafalda con rizos jajaja,
y desde entonces hasta ahora,
las respuestas no han llegado de manera concreta,
porque al día de hoy sigo sin comprender
porque nos hacemos tanto daño.


alter_focus@hotmail.com

1 comentario:

Érika B Carrillo dijo...

Con cosas como esta, caigo en cuenta una vez más que la justicia simbólica está en el poder, pero la justicia real es una utopía; es tan relativa como qué es bueno y qué es malo para quién. Me duelen los hechos, pero más que no haya habido más que manifestaciones de letras, y palabras en noticiarios. Qué día los mexicanos podremos manifestar nuestra indignación... otra utopía. Un amigo madrileño me dijo: si esto pasara en Madrid toda la ciudad estaría quejándose con el presidente.

Es una lástima que vivamos en un país tan comodino, donde además "nunca pasa nada".