enero 03, 2010

Éxodo…

*:Alter - Focus:*


No es de ahora que comprendo lo que alguna vez leí en Julio Cortázar: “los libros van siendo el único lugar de casa donde todavía se puede estar tranquilo”, porque llevo días buscando sosiego a toda la rapidez con que algunos acontecimientos han llenado de dolor, las páginas en las que escribo mis días.

De pronto es entre los libreros donde quiero estar, cuando menos quiero decir cosas, cuando el silencio me permite escuchar, observar, sentir y buscar entre las incógnitas.

Soñé que leía, acompañada por una persona que forma parte de mí. También degustaba las letras de un libro grueso, de vez en cuando, volteábamos y sonreíamos, las palabras estaban ausentes, sin embargo, no hacían falta porque esos huecos mudos, decían más, los comprendíamos.

Hoy visité una librería, divagué horas entre los anaqueles aromatizados por esos libros que quisiera inhalar hasta el alma, para llenarla de otras historias, no para borrar la presente, sino para darle otro sabor.

No quería salir de ahí, no había tanta gente, y la atención de los vendedores era extrema. Me sentía abrumada de tanta atención. Elegí tres títulos, uno de ellos para mi pá. Justo ayer me comentaba de ese libro que quería leer.

Está tan contento. Se ha pasado la mayor parte de la tarde leyendo su libro grueso, empapándose de la otra historia de México, y compartiendo parte de lo que descubre, de lo no contado, de lo no oficial, y me alegra que abra su panorama, que descanse también de su dolor entre letras, entre relatos que nos despejan de reiterar la realidad.

Extraño, extrañaré a mi má. Los días pasan como si todavía me insistiera en muchas cosas, como si la escuchara de pronto. Sólo nos queda el recuerdo, y quienes nos quedamos, no entendemos por qué no está más, aunque todo mundo me dice que tengo un ángel más cerca de mi.

La busco entre sus lecturas bíblicas, recuerdo sus cantos y sus oraciones y reitero, los libros son el único lugar de casa en donde hoy me siento tranquila.

Releo un fragmento de Haruki Murakami en su libro El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas: “Me pregunto sino seré una de esas personas que conciben a su conveniencia los diversos fenómenos del mundo, las cosas y la existencia… múltiples ejemplos en este mundo me han demostrado que una aproximación ecléctica a las cosas nos acerca más a la comprensión de su esencia que una interpretación ortodoxa de las mismas”.

enero 02, 2010

Por la sierra queretana...

*:Alter - Focus:*

Para quienes saben sentir, observar, oler, ver, entender, razonar, imaginar, soñar y volar, dejo éstas pictures que me encontré en viajes recientes por la sierra queretana. Aunque no me lo crean, a pesar de ser queretana, es la primera vez que estuve en los 18 municipios que conforman ésta hermosa entidad. Aquí les dejo un poco de lo mágico que resultan los recovecos que a veces olvidamos al pasar, ahí están, a la espera de que nos dignemos a voltear.














Fotos: Ana Soria

diciembre 04, 2009

Entre el recuerdo de unas letras…

*:Alter - Focus:*


Miraba el horizonte entre las pausas de su lectura, cuando el ruido citadino, a pesar de su encierro, se escuchaba insistente en la distancia. Al salir de entre las páginas y la voz del narrador, muchos capítulos le recordaban esa realidad de ficción, por lo increíble que parecían los episodios a su paso.

No aborrece las letras resguardadas en esas pastas gruesas y delgadas que ahora adornan su librero añejo, a la espera de ser recordadas o al fin leídas. No es el tiempo el que le impide volver a adentrarse a esos mundos fantásticos con los que se siente viva.

Son los recuerdos entre sus anhelos, entre esos buenos momentos cuando su hambruna era devorar libros completos. Ahora, con la ansiedad de degustarlos, pero aún inmortales le traen a la escena malos momentos.

Aquellos en los que decidió olvidar todo, pues era la única manera de continuar con latidos perecederos, con las malditas ganas de desaparecer en un chasquido de dedos, pero nada de eso pasó, aunque ha trascendido a la oscuridad que le produjo la ausencia de sus ojos por aquellos relatos en los que hasta volar pudo.

Lo cierto es que le cuestionan los mejores momentos de los autores inmortalizados entre la pila de hojas, sin embargo, lo ha olvidado, aunque no sea entendible e incluso creíble que anterior a varios soles y lunas de insomnio, fragmentos enteros repetía en su largo caminar entre la urbe.

Ensimismada, observando, a veces sin ver, pues el olor y la sintonía de la ciudad, hablaban por sí solas. No a voces, sino por las actitudes de quienes pasaban enfrente, a un lado, por doquier.

Extrañar mis libros, sucede más a menudo que antes. Y aunque a veces tal verbo es sinónimo de melancolía, en esta ocasión, parece nuevamente la medicina perfecta para sanar, aunque anteponer la vuelta por las memorias, es parte de su reto.


De alguna manera con Joan Manuel Serrat y Luis Eduardo Aute, me han recordado los días en que mi má se iba a sus retiros espirituales y yo tenía que jugar a ser mayor, mientras mi hermano la escuchaba, me preparaba para salir a la escuela… ¿Cuánto de eso?... “Y nada más”…


diciembre 01, 2009

Muriendo…

*:Alter - Focus:*


Volvió el insomnio, el hueco en las entrañas, los ojos húmedos en espera del sol de la mañana, del frío que es el único capaz de hacerle sentir en vida, de esas ganas de irse sin volver su mirada hacia ese espacio de confort que comienza a cuestionarle.

¿Qué hacer? Todo comienza a dolerse, a desmoronarse en bloques enormes, a pesar de su resistencia adquirida en la experiencia. Algo está por irse, lo presiente. Y a pesar de entenderlo, de soltarlo, no puede dejar de pensar en ese capitulo ya vivido, en el que siente que tiene todo, y al final es nada.

Tú, vives anhelando a que ese ser especial se instale nuevamente en el corazón, pero no me ves a mí, sino a alguien más. Otro me observa, pero yo te espero a ti.


Y tal como dice Coldplay en Speed of Sound, quisiera que entendieras desde dónde comenzamos, pero creo que no te has dado cuenta. Sé la historia, de cada capítulo, a cada pluma, a cada letra.

noviembre 25, 2009

Escribiendo ésta historia…

*:Alter - Focus:*

Nada es similar a lo que se siente cuando está, cuando se ve, cuando se respira, cuando se escucha. Y parece que los minutos son más lentos cuando su ausencia le dice a las sábanas que a la derecha, cualquier movimiento resultará helado. Pero los minutos se consumen como una hoguera, lento y rápido a la vez.
Antes aparecía a cada respiro y ahora sólo cuando los pensamientos le sujetan para no perderse, se escucha su voz por ahí, a la distancia, cuando parece la única posibilidad de tenerle.

Pavoroso es sentir, pero ya qué, es una atmósfera que invade casi todo el tiempo, mucho más, cuando encapsulados, ningún murmullo es suficiente como para ameritar despertar a los sueños juntos.

Quizás nada hay, por ende, nada queda, pero está ahí, esperando el momento oportuno, o el que ambos extrañamos para estarnos cerca. Más que una necesidad, es parte de las células que conforman nuestro microcósmos que nos implota y nos reconstruye.


A ti, que estás y te alejas, pero no te vas. Hace tiempo que tarareaba here with me de Dido, pero hasta ahora tengo un motivo para cantarla.

noviembre 18, 2009

Santiamén…

*:Alter - Focus:*



Si el recuento de la historia nos previniera de lo que sucederá a continuación, perderíamos el significado de la sorpresa, y si los susurros del viento nos anticiparan lo que sigue en el próximo camino, puede ser que ni siquiera nos atreviéramos a darlo, o correríamos para alcanzarlo más rápido.

Escucho el viento dialogar con las hojas de los árboles, distinto a como lo hacían durante la primavera. Su charla es más cercana, menos irritable que hace unas semanas, y se asemeja a los sueños que acompañan mis veladas.

El frío de esta habitación, extingue mis ganas de dormir, pero el interior de mis venas, anticipa que me he cansado, que me he emocionado, que me he preocupado y preguntado varias veces durante el día.

Menos minutos puede ser, aunque hay recuerdos que nos hacen afirmar, que todo puede pasar, pero nada nos sucederá porque nos hacen fuertes.


Les dejo chance, una canción que escuché recién unas semanas. En ese momento comprendí y decidí vivir… me recuerda un rostro y las manos de un SER que deambula muy cerca de mi…


noviembre 06, 2009

Sólo una creación…

*:Alter - Focus:*


Hace frío en todas las cosas. En la guarida del edredón y en los sueños; la respiración es armoniosa para su soledad, o la compañía que palpita afanosamente. Equilibrio que gesta la atmósfera de un escritor. A veces se siente parte de una novela. Nada es real, sólo ficción. Sea cual sea el origen de la historia, de su cuerpo helado, ojos indagantes y brillantes. Esa mente inquieta, agradece a la pluma cada letra impresa. Corre de un lugar a otro, va y regresa, siempre sabe a donde quiere ir. Parecía un extravío esa posibilidad. Ahora recibe con agradecimiento y se visualiza en la siguiente página. De pronto el ángulo del desenlace no es de noventa sino de ciento ochenta grados, pero se asegurará de que la brújula apuntará hacia otro destino. No tiene tiempo para el miedo, más si para la duda. La cautela tal vez se incruste en alguno de los pasajes que todavía serán parte de su ahora.



Los años nos cambian la manera de sentir, me recuerda Mercedes Sosa y Pablo Milanés. Y entre éstos acordes, me regresaron a mi infancia, cuando escuchaba esta canción entre la espuma de una ducha calientita... ¿dónde se quedaron mis celulas de niña?.

noviembre 02, 2009

Nostalgia que sonríe...

*:Alter - Focus:*


Siento un poco de nostalgia del tiempo, los retos y las retrospectivas. El ascenso ha invadido mis pasos, y agradezco infinitamente que los caminos anhelados comiencen a labrarse justo adelante.

Ver el filito del pasado, confirma que las lágrimas adoloridas, ha cambiado por felicidad que hace fructificar las ganas de continuar, aunque a veces la incertidumbre haga parecer que el cimiento no está preparado para dar el siguiente paso.

Nada se asemeja a lo que ayer parecía una inacabada búsqueda. Ahora a penas en la entrada del laberinto de la esperanza, y sin embargo, inicié el recorrido.

Y puede ser que la soledad se intensifique, y sea el momento de pensar, conocer y poner orden de la mano de las personas que no han dejado de estar presentes, pues siempre alimentan la existencia.

No puedo dejar de sentir melancolía, cuando soy parte de esa niña rebelde, con sus jeans deshilachados por su pequeña estatura, aunque con energía de altura.

Por la soñadora incanzable. Quien lloraba cuando no concretaba, la de alas perdidas y rotas, ahora encontradas y remendadas, más sanas para emprender este vuelo nuevo.

A la hada preocupada por el mundo entero, aunque el propio siempre quedaba hasta el final, aunque saturado de magia. La de las eternas exigencias. La del corazón parchado y roto, pero enorme para en pedacitos darlo.

La que no deja de sonreír a pesar…

Sabina me alivia con su nube negra...

noviembre 01, 2009

Hoy, estás…

*:Alter - Focus:*


Los pasos comienzan a encontrar el rumbo, de sus aspiraciones, de sus latidos. Un equilibrio que estaba perdido, o tal vez escondido, pero se asoma y habla de lo nuevo. Se aleja de lo añejo, del daño de los años. Se encauza al confort momentáneo, el que busca prolongar, y sin embargo, en cada latido entiende los procesos. Cuando amanece soleado y otras veces nublado. Avanza algunos días a la par de esos brazos suaves y cálidos que rodean más que su cintura imperfecta, entonces siente que vuela, no obstante duda. Pero no en el mensaje que le anticipa el ahora, es esencial para bajar a tierra esos sueños que sin muros y ventanas, viajaban entre el azul blanquecino de las nubes esponjosas, ahí donde los guarece para que nadie pueda vulnerarlos. La soledad está acompañada, y agradece esa respiración masculina que en su oído derecho descansa, mientras la transición del mundo regresa de las tinieblas a la claridad humedecida: Abre sus ojos, voltea y encuentra la presencia que le ha devuelto el creer.

Zoé me dice que soñé, sin embargo, le he sentido...