
Los pasos comienzan a encontrar el rumbo, de sus aspiraciones, de sus latidos. Un equilibrio que estaba perdido, o tal vez escondido, pero se asoma y habla de lo nuevo. Se aleja de lo añejo, del daño de los años. Se encauza al confort momentáneo, el que busca prolongar, y sin embargo, en cada latido entiende los procesos. Cuando amanece soleado y otras veces nublado. Avanza algunos días a la par de esos brazos suaves y cálidos que rodean más que su cintura imperfecta, entonces siente que vuela, no obstante duda. Pero no en el mensaje que le anticipa el ahora, es esencial para bajar a tierra esos sueños que sin muros y ventanas, viajaban entre el azul blanquecino de las nubes esponjosas, ahí donde los guarece para que nadie pueda vulnerarlos. La soledad está acompañada, y agradece esa respiración masculina que en su oído derecho descansa, mientras la transición del mundo regresa de las tinieblas a la claridad humedecida: Abre sus ojos, voltea y encuentra la presencia que le ha devuelto el creer.
Zoé me dice que soñé, sin embargo, le he sentido...
1 comentario:
Primita hermosa te leo enamorada!!!!!!!!!
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