Permanecían incrédulos a la realidad que se respiraba aún en los subterráneos, donde las verdades siempre se ocultan para que nada escape al control, para dibujar estelas fantásticas que sólo tocan los poderosos.Siempre hay un momento en el que creer, se convierte en el mejor verbo a conjugar, a pesar de recibir mensajes diarios que hablen de una posición distinta a la que marcan nuestros sueños.
Pero es preferible mantener un poco de conciencia mágica y buscar consolidar esa bruma que se expande una vez que abrimos los ojos, y que se cierran cuando lo que observamos no gusta.
Todo es posible, sobre todo cuando el cosmos confabula a favor de un beneficio necesario para este momento y lugar.