*:Alter - Focus:*
Suenan los acordes de un piano de madera, lacerado en uno de sus costados por el tiempo, y la lluvia que una vez se coló en la rendija de la puerta por la que todas las mañana salían sus pasos en la búsqueda de nuevas historias.
Una optimista, juzgaban al otro lado de la acera, sin embargo, nada detenía su ímpetu por rendirle a la realidad un tributo por lo que le sucedía, con el único objetivo de no sentir que sobrevivía a pesar de la asfixia diaria de este mundo.
Creer en lo que piensa y en sus sentimientos, son la fortaleza que le ha sostenido en pie, incluso en esos momentos en que la sonrisa se le ha engrisado, a punto de borrar la ampliación de sus labios, y la inclinación de la apertura de sus ojos iluminados… persiste.
Se le han ido las historias con las que más deseaba convivir, y siempre ha cuestionado sin entender ese proceso extraño. Se vacía de a poco en ese camino que a cualquiera elimina las ganas de continuar, pero siempre encuentra fuerza para resurgir y volver a volar.
Su visión no enfoca ningún camino específico, no obstante cree en lo que hace hoy, el mañana le parece tan lejano que, quizás no lo espera. No pierde el tiempo, y este ahora sabe lo que añora, lo que tiene, aunque las personas que quisiera se enteraran, jamás se percaten de que existen como una célula vital para su existir.
Cuando reconoce que siente más allá de lo que pensó que podía ser, se deshace de temor. Y sin evitarlo recientemente, se deja envolver por él, por sus manos, respiración, pensamiento, intelecto, aroma, ojos y manos que siempre imaginó tendría alguna vez y de vez en cuando entre su piel deambula.
Lo duda. Un vacío. ¿Es un sueño?... cree que un día tomará su mano y le dirá al oído que no se irá.
La canción de mi noche: Pitter Pat, me recuerda al ser que está a pesar de no estar.
Suenan los acordes de un piano de madera, lacerado en uno de sus costados por el tiempo, y la lluvia que una vez se coló en la rendija de la puerta por la que todas las mañana salían sus pasos en la búsqueda de nuevas historias.Una optimista, juzgaban al otro lado de la acera, sin embargo, nada detenía su ímpetu por rendirle a la realidad un tributo por lo que le sucedía, con el único objetivo de no sentir que sobrevivía a pesar de la asfixia diaria de este mundo.
Creer en lo que piensa y en sus sentimientos, son la fortaleza que le ha sostenido en pie, incluso en esos momentos en que la sonrisa se le ha engrisado, a punto de borrar la ampliación de sus labios, y la inclinación de la apertura de sus ojos iluminados… persiste.
Se le han ido las historias con las que más deseaba convivir, y siempre ha cuestionado sin entender ese proceso extraño. Se vacía de a poco en ese camino que a cualquiera elimina las ganas de continuar, pero siempre encuentra fuerza para resurgir y volver a volar.
Su visión no enfoca ningún camino específico, no obstante cree en lo que hace hoy, el mañana le parece tan lejano que, quizás no lo espera. No pierde el tiempo, y este ahora sabe lo que añora, lo que tiene, aunque las personas que quisiera se enteraran, jamás se percaten de que existen como una célula vital para su existir.
Cuando reconoce que siente más allá de lo que pensó que podía ser, se deshace de temor. Y sin evitarlo recientemente, se deja envolver por él, por sus manos, respiración, pensamiento, intelecto, aroma, ojos y manos que siempre imaginó tendría alguna vez y de vez en cuando entre su piel deambula.
Lo duda. Un vacío. ¿Es un sueño?... cree que un día tomará su mano y le dirá al oído que no se irá.
La canción de mi noche: Pitter Pat, me recuerda al ser que está a pesar de no estar.
1 comentario:
lindas letras como tu esencia que espero no pierdas. Te quiero primita, espero que mejores pronto de ese cansancio y me des lata como siempre. Cuando te ausentas, neta que te extraño.
Publicar un comentario