mayo 16, 2008

El silencio hace ruido...

*:Alter - Focus:*

Columna Sin reticencias
Publicado en el periódico El Corregidor
Mayo 16, 2008

Por Ana Soria

El silencio hace ruido...

Si alguien se atreve a decir: silencio, seguramente la masa volteará con sus ojos instigadores a verle, con todas las ganas de taparle la boca, pero con una simple mirada lo castigará por su atrevimiento, en este mundo lleno de ecos reverberantes que marean.

Aunque parezca incongruente, el silencio para la mayoría resulta ser un ruido ensordecedor que lastima, porque está impregnado de encaramientos a su conciencia, que no están dispuestos a tolerar.

México es un país ruidoso, desde la urbe, los atriles en las iglesias, quienes mendigan en las banquetas, hasta quienes prometen la certeza social en un micrófono, con un discurso que se mediatiza, pero que a veces no se materializa.

A manera de exigencia, - el martes pasado -, el representante del Poder Ejecutivo Nacional, Felipe Calderón Hinojosa, muy exasperado dijo: “¡ya basta!”, para recomendar a todos los mexicanos evitar ser cómplices de la ilegalidad.

A los medios de comunicación, requirió informar de las acciones que se están instrumentando en contra de la delincuencia, sin embargo, hemos visto desfilar en las primeras planas, números, reacciones, afirmaciones, informaciones, advertencias, promesas, un bla-bla-bla impresionante.

La gran duda es, ¿y los resultados?. Sí, se han dado a conocer los decomisos, las detenciones, pero también de las ejecuciones y enfrentamientos entre la autoridad contra los delincuentes, pero ¿y que más?, ¿qué se ha solucionado?.

Parte del fondo está en el análisis que hacen algunos líderes de partidos de oposición al Partido Acción Nacional, cuando señalan que el gobierno federal no sabe qué está persiguiendo, cuando no se sabe a ciencia cierta – desde su visión -, cuál es la geografía delictiva de México, entonces, ¿detrás de quien van?.

Se siguen haciendo inversiones en seguridad, tan sólo el martes mismo en que Calderón invitó a todos los sectores a sumarse a este combate contra la delincuencia, se informó que en Querétaro se ha modificado la estrategia de vigilancia de la alerta máxima y de la instalación de 100 cámaras de video vigilancia.

Casi 10 horas después unos jovencitos que no superaban el cuarto de siglo, asaltaron la joyería de un centro comercial, el tercero cometido en la misma plaza. Nadie está diciendo que los policías no trabajen, pues los vimos activos en las vías federales en una persecución, y realizando el peritaje en el lugar del hurto.

Sin embargo, los ladrones se fueron. Afuera periodistas comenzaron a analizar y mentalizar que deberían sacar el machote de la nota, en donde se afirmaría que se trató “de un hecho aislado”, que “son ladrones que vienen de otros estados”, que “se está trabajando”, sí, por lo menos ya saben un punto estratégico en donde deberán colocar una de las cámaras de seguridad.

Parte de la solución está en reconocer el problema, ¿no creen?.

El silencio les haría mucho bien a las autoridades, porque informar en futuro se convierte en una promesa, los retos en el camino serán inciertos para poder concretarla, por eso como afirman muchos de los actores políticos, “no especulemos, hablemos de casos concretos, de realidades”.

“El futuro no es noticia”, y sin embargo, las letras de los impresos y de las web noticiosas, las voces de radio e imágenes en tele, hablan de lo que sucederá, y a veces no escuchamos que en realidad es, o fue.

Más presente y menos futuro...

Si Pitágoras viviera, con toda la pena del mundo los rechazaría de su escuela griega, pues para ser un candidato digno en su Academia, los interesados debían pasar de dos a cinco años en silencio. Quien lo lograba, se consideraba que difícilmente diría algo incoherente o nada más por hablar.

El aprendizaje y entendimiento en ese tiempo, se basaba en saber escuchar y observar - abstraer y contemplar -, a través de esta disciplina, los estudiantes lograban encontrar sus propias respuestas, y es que el principio del conocimiento era justamente el silencio.

Por eso, sólo dejaré en esta ocasión, unos cuantos susurros a los suspirantes a cargos de elección popular que actualmente ostentan un cargo público: ¿qué tanto han estado en silencio?, ¿qué tanto han hablado?, ¿qué han cumplido?, ¿es el momento de dejar su cargo?, ¿o será que no es el tiempo porque no están preparados?.

Nos leemos en la siguiente...
Comentarios:
anna_sori@hotmail.com

1 comentario:

Anónimo dijo...

La columna me parece que si va en vuelo, aunque aún no estás en el punto de aquellos análisis que hacíamos cuando podíamos reunirnos con los demás. Lo cierto es que ese proyecto de investigación del que me contaste hoy, es interesante, tal vez sea el proyecto de tu vida, porque regresó la luz a tu rostro Anie, estás volviendo, lo vi en ti, así que lo que sea necesario para impulsarte, ya sabes en donde encontrarme.