marzo 12, 2008

¡Oh decepción wollywoodesca!…

*:Alter - Focus:*

Los cortos que se rebelaron en las salas de cine en México, crearon una expectativa mayor al resultado de la película “Justo en la mira” (Vantage Point), que termina exponiendo el mesianismo norteamericano – al que nos tiene acostumbrados el cine comercial – .

¿Qué más se podía esperar no?, lo cierto es que el gancho que provocaron con esta cinta, realmente nos atrajo a varios.

El guión de Barry Levy, se centra a ocho personajes en un estilo de Rashomon – una película de Akira Kurosawa que se cuenta también a través de varios puntos de vista-, cuando el presidente de los Estados Unidos visita Salamanca, España para dar una conferencia. Pero se detecta el riesgo de un atentado y envían a su doble.

En la historia se plantea esa acción preventiva en la que presidentes de Estados Unidos, desde la gestión de Reagan, han tenido que recurrir para evitar riesgos, pero hasta ese momento, ninguno había sido víctima de un ataque terrorista.

Este enfoque recreado en un escenario multiétnico, evidencia el miedo de las sociedades actuales a la inseguridad que se vive, habla de la incertidumbre de no saber “que va a pasar o que es lo que acontece en el ahora”.

Se expone la psicosis que se generó en los estadounidenses, tras el atentado a las torres gemelas el 11 de septiembre de 2001, y del cuál les ha quedado fija la idea de que los oriundos de medio oriente son bombas humanas, dotadas de tecnología de punta para volarlo todo, con tan solo apretar un botoncito.

También se pone un reflejo de ciertos medios de comunicación, que van tras la nota censurada y amarillista, pero que se creen estar en el momento justo transmitiendo verdades a medias.

Es interesante ver la representación del mundo con a actores de diferentes países – México, Estados Unidos, España y no sé de donde más -.

Lo que me pareció patético, es que a pesar de ser una película americana, se les hayan escapado varios detalles. El más grave, un error de continuidad, en donde el presidente real, observa desde un edificio cercano a la plaza de Salamanca como es que se da el ataque a su doble y la explosión de una bomba colocada debajo del templete en donde daría un discurso.

Una escena adelante, los terroristas identifican la mentira de su doble y entran al edificio – donde está el presidente real -, pero en el momento en que lo toman rehén, ocurre el atentado en la plaza, cuando él se guarece de temor… ¡tache!.

Las locaciones de esta película fueron realmente en el DF y se les fue un pecerito verde que se ve en una escena, en fin.

Más allá de poder ver desde diferentes historias de vida esta película, me quedo con el análisis social del miedo a la inseguridad que existe en muchas culturas a escala global, el uso de la tecnología para conseguir los objetivos, pese a la pérdida de vidas humanas y la no pertenencia de las razas, en países en donde no nacieron.

Esta película me quedó a deber…

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