mayo 14, 2006

El Hada de Azúcar...

*:Alter - Focus:*

Hace unos días, aún con la luz oscura de la madrugada, más o menos 5:30 de la mañana, salí a revisar que el piloto del calentador estuviera encendido, porque en la noche estuvo soplando el viento solidariamente para enfriar la tierra, y del cielo cayeron muchas gotas que contribuyeron a refrescar el ambiente... el caso es que a esa hora todavía se alcanzaba a ver el destello de la luna y las estrellas, las cuales estaban decoradas con las nubes de vapor. Cerca del calentador, mi má tiene unos tulipanes rosas. Mientras observaba al sur de la ciudad, donde las cúpulas de las iglesias y el cerro del Cimatario, voló frente a mí un colibrí, raro para esa hora – creo -, y se paró ahí observándome a escasos 15 centímetros, lo cierto es que me desconcertó, y me dio miedo - no lo voy a negar -. Pasaron como 30 segundos en que su delgado cuerpo se posó frene a mí, y sus alitas inquietas ventilabron mi rostro. Cuando pude pestañear, se dio una media vueltecita a su derecha y se quedó en los tulipanes, después se fue... Más tarde me encontré a un maestre y me dijo que era un hada, jajaja no sé, me dio risa y como que no lo creí, aunque todo puede suceder. La neta me da miedo perder mis creencias místicas, esotéricas y metafísicas, sobre todo cuando me absorve el ambiente superficial con el que convivio a diario y son estas ideologías las que me rescatan del fango. Hace un par de días, mi amiga Angie me regaló una "hada de azúcar" de cerámica, tiene unas alas brillantes y está sentadita observando hacia el cielo... en la cajita dice que debo de pedir un deseo cuando la saque y la coloque en algún sitio... no la he desenvuelto jajaja, le dije que un día de éstos le buscaré uno. Desde muy pequeña, me han fascinado los seres fantásticos con alas, - los animales regularmente me dan miedo jajaja -. He llegado a soñar que vuelo y creo que me encantaría tener alas propias... sueño... sí, sueño con muchas cosas que quizás no podré tener nunca... o al menos no, en esta vida... por cierto, ¿que sería en mi otra vida?... Ni idea... Tal vez fui una mariposa o una luciérnaga fanática de los campos, el olor a pino, maderas y tierra mojada, o quizás una lechuza amante de la noche, que sin parpadear y en su revoloteo esparcía diamantina encantada en el oceano.



El Hada de Azúcar,
también es una danza
de la obra del Cascanueces.

1 comentario:

Cruz J. Saubidet dijo...

Sin duda era un hada, ¿que quería? Las hadas son vanidosas, quería sentirse admirada y temida a la vez. Vino a preguntarte por que mirabas tan alto cuando lo trascendente pasa mas abajo, esperó que te dieras cuenta y se marchó. Es posible que regrese, pero no la esperes, ellas prefieren la sorpresa.
Un saludo
Cruz