Tengo puesto un vestido en rosa, a pesar de ser el color que hace algunos años descartaba de cualquier selección en los aparadores de las tiendas, pero hay muchas cosas que de pronto hasta mis gustos ha transformado, aunque debajo llevo mi blusa de cuello de tortuga, manga larga y negra, una parte de mi.Entre esa mutación, mis recientes pérdidas me tienen muy melancólica, con miles de cuestionamientos sin respuesta –para no perder la costumbre-, y estoy a punto de tomar una decisión dolorosa, quizás sea el momento adecuado, ante la implosión el que se derrumbe un pilar más, implica casi el resurgimiento total que tal vez hoy requiero.
Se dice fácil, aunque no lo es. Llevo atoradas muchas palabras por decirte cuando estás, y muchas más cuando estás ausente, sobre todo porque no te quiero lejos, sino cerca, sin una dependencia, sin afán de posesión, sólo saberte ahí, sin embargo, sólo tengo la certeza de que partirás.
Ni siquiera te imaginas todo lo que tengo por decir, pero no sé si alguna vez fluyan esas afirmaciones, tal y como brotan las letras de éstas manos insistentes en querer pensar, sentir y extraviarse entre los bites de este ciberespacio que me ha tolerado por años, que sabe que esta historia se repite.
Y yo, sin entender que es esa parte del ciclo en donde regreso al mismo capítulo de éste desenlace de dejar ir y continuar por otro rumbo, hacia otro espacio, sin entenderme dentro de él.
Al menos hoy reconozco que duele y es el comienzo de una purificación que saldrá hasta cicatrizar y seguir, repensar y cuidar mucho más el siguiente paso.
Hoy puedo decir, que no entendiste, que no te dije lo que eres, lo que fuiste y lo que pasó desde que llegaste a mi… pero guardo silencio, porque me parece preciso, porque tampoco dices nada, y el amor es algo tan puro y así debe darse.
Y en ese jabsurdo de no querer darnos completamente, nos dispersamos, y aunque estoy en esa burbuja maravillosa, estás a punto de reventarla, para ir a otra… aunque no lo entiendo.
Claro que te echaré de menos y me sentiré ajena en cada paso que no estás…
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