se estancan, no avanzan,
pero con el tiempo,
se difuminan, y a la distancia
parecen imperceptibles,
aunque su vibración continúa,
con la misma intensidad,
como cuando se quedó su huella.
Así es la historia de la humanidad,
nada puede ser borrado,
es inalterable ante la impermanencia,
así está corroborado en la arena fina,
tan mate, tan seca,
tan pegada a los pies,
que continúan,
tras memorias que no se han gestado.
Foto: Ana Soria - en la futura Ciudad de las Artes que se edifica en Queretaro -.
1 comentario:
Dejaste tu huella en mi blog,
hoy vengo a dejar una en tu blog
Feliz Navidad
y Feliz Año Nuevo 2008
Publicar un comentario