La fotografía "oficial" de la boda de mis pás se movía de un lado a otro, situación que llamó la atención de Carlos, uno de mis hermanos mayores, él le avisó a mamá desconcertado por tal penduleo que parecía obra de una mala vibra, que le preocupó y que ambos con cara de desconcierto observaban sin hacer comentarios al respecto. Sin embargo, y a pesar de que la capital de Querétaro no es considerada como una zona sísmica, tomando en cuenta que en el lado norponiente cruza "la falla de San Andrés", era un 19 de septiembre de 1985 y cuando encendieron la televisión para ver el noticiero matutino como se acostumbra en casa, nos enteramos de lo que había sacudido no solo a ese marco de madera, sino a toda una metrópoli entera que yacía en las imágenes destruída, y bajo los escombros, muerte de aproximadamente de 45 mil personas, de acuerdo a las fuentes oficiales.
Solo estuve del otro lado de la pantalla donde la edificación en casa estaba erguida y a escasos años poco comprendía de estos acontecimientos de la naturaleza a la que el ser humano es imposible controlar, pero recuerdo que fue uno de los primeros días en que me preocupé...
Hace un par de días estuve en el DF, un lugar desolado hace 20 años, hoy tiene una escenografía diferente, es un lugar lleno de contrastes, digno de un estudio sociológico, está "edificado" en los cimientos y estructuras, la gente que estuvo debajo de los escombros aquel día, al recordar reviven el miedo... lo sé de algunos que ya viven en Querétaro...
Mi amiga Dolca me ha contado que posterior al terremoto del 85, dormía con todo preparado para salir corriendo de casa, varios pares de zapatos debajo de la cama, ropa, una maleta con víveres; los simulacros de evacuación no solo los practicaba en la escuela, sino en casa... "siempre alertas, siempre alertas" decía, mientras su voz enmudecía y sus ojos verdes se humedecían y retrocedían en el tiempo... muchos abrazos amiga...
Por los que deambulaban en este planeta
el 19 de septiembre de 1985
y que hoy no están más aquí...
1 comentario:
Es un acontecimiento que marco al DF y a varias generaciones
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