septiembre 29, 2005

Implotando...

*:Alter - Focus:*

Las antenas de energía ubicadas en la corona de mi esqueleto han cambiado de un tono artificial (wero) a su escencia natural (castaño) y al parecer no ha gustado a la gente con la que convivo, hace poco más de un mes y aún me siguen diciendo "te ves rara, te ves morena, te ves más grande, no te queda" jajajaja, mmmm, lo que es que no sepan de procesos de cambio internos. Recientemente caí en la cuenta que mi probre cabello ha sufrido las consecuencias de mis momentos "existencialesmaniaconeutoticodepresivos" jajaja que chido se escucha juntoconpegado... el caso es que después de haber sufrido una explosión, hoy me encuentro en implosión, pero no en el sentido literal de la palabra, de explotar hacia adentro provocando igualmente una destrucción, al contrario, estoy volviendo a mí pero construyendo. Un día que me ví en el espejo esos "cabellos de elote" que no me correspondían, decidí ir con "Marisol y Paola" mis estilistas y casi psicólogas jajaja para que me regresaran a mi estado natural, quería quitarme de encima todo aquello que "ya no era mío". Por varios años, mi pobre cabello ha ido del rojo al rubio y después de haberme hecho vegetariana también se debilitó mucho, aunque se me hace que no era solo por los tintes, sino por el cambio radical que tuvo mi vida en poco tiempo y es que, el cabello funciona como "antenitas" ante las vibraciones externas, es decir y aunque me crean extraña, absorve la energía negativa de humores, envídias y todo aquello que la gente que no nos quiere emana. Recien caminaba por los adoquines del centro de mi capital hermosa y me encontré a un maestre que respeto y admiro mucho porque "lo que es, se le ve"... es tranquilidad, equilibrio, honestidad, alegría y luz. Cuando me vio sonrío y me dijo, "estas regresando a tí, esas alas están sanando y sin que me lo digas estás comenzando a volar"... casi lloro en ese momento, porque pocas veces convivo con personas que sin decir una palabra saben y escudriñan en tu ser para hacerte entender, mucho más a una "autista" como yo. Esa frase del maestre me sirvió de mucho... y sí, estoy regresando a mí y no me importa no tener el cabello "estilizado en color", no soy un tono en la cabeza, la verdadera Ana, está de regreso y eso es lo que importa.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

no importa el color del cabello tontilla sino lo que te hacer ser, que es lo que llevas dentro y lo que proyectas. Esa luz que reflejas en tus ojos es lo que eres.

Zent

Anónimo dijo...

Prima que no manchen que eres morena jejejeje, eres una gasparina andando con eso de que estas transparente. Pues no te he visto con tu nuevo look, pero veo tu fotiko y te ves linda asi que mandalos a la burger. por lo demas que weno que ya taz mejor.

Makako y Titi (nos adoras prima, nos adoras, no te hagas! jeje)

Ana Soria dijo...

Zent: lo sé, ahora lo sé... como dices, se aprende con el tiempo y a pesar de todo ya vez, sigo con los pies bien plantados. Gracias.

Makako y Titti: ustedes parecen dibujos animados, siempre cómicos como recién salidos del manicomio jajaja, por algo son mis parientes.