*:Alter - Focus:*
Cuando un individuo deja de aplicar la ética a sí mismo y deja de actuar de acuerdo a la moral del grupo, la justicia entra en escena.
En general, uno no se da cuenta de que el criminal no sólo es antisocial, sino que también es anti-él mismo.
Una persona que carece de ética, que tiene sus dinámicas fuera de comunicación, es un criminal potencial o activo, ya que continuamente comete crímenes contra las acciones de los demás que favorecen la supervivencia. El crimen podría definirse como la reducción del nivel de supervivencia a lo largo de cualquiera de las ocho dinámicas.
La justicia se usa cuando la falta de ética y el comportamiento destructivo del individuo comienzan a afectar demasiado seriamente a los demás.
En una sociedad regida por criminales y controlada por una policía incompetente, los ciudadanos identifican en forma reactiva cualquier acción o símbolo de justicia con la opresión.
Pero tenemos una sociedad llena de gente que no se aplica la ética, y a falta de una verdadera ética, uno no puede vivir con los demás y la vida resulta miserable. Por lo tanto tenemos la justicia, que se desarrolló para proteger al inocente y al recto.
Cuando un individuo deja de aplicarse la ética y no actúa de acuerdo a los códigos morales, la sociedad toma medidas de justicia contra él.
La justicia, aunque por desgracia no se puede poner en las manos del hombre, tiene como intención y propósito básicos, la supervivencia y el bienestar de aquellos a quienes sirve. No obstante, la justicia no sería necesaria cuando los individuos fueran lo suficientemente cuerdos y éticos para no intentar reducir la supervivencia de los demás.
La justicia se usaría hasta que la propia ética de la persona la convirtiera en compañía adecuada para sus semejantes.
Rolnald Hubbard
alter_focus@hotmail.com